
Valentí Pich, (1953 Barcelona) es presidente del Colegio de Economistas de España desde enero del año pasado. Antes lo fue del de Cataluña durante seis años, y hace gala de un seny catalán a juego con su acento. No lo encontrarán hablando de derechas o izquierdas, sino de las vías de agua de nuestro tejido productivo. Por ésas estamos con el agua al cuello, y aunque sólo ve soluciones a largo plazo, parece urgente ponerse manos a la obra cuanto antes. Acude a Alcalá por una reunión de la entidad que preside, y desgrana con paciencia de economista curtido qué hay detrás de las cifras que no asustan en los periódicos.
-¿Hemos tocado fondo?
-El fondo puede ser la cifra de paro, la bajada del PIB, la exportación... Yo creo que estamos en medio de un tsunami muy muy gordo. Tenemos parte de responsabilidad propia, si no mucha, y parte de la culpa también es internacional. Está muy lejos en la memoria colectiva una crisis tan compleja. Un dato positivo es que a nivel internacional es que la gente se ha dado cuenta de que cualquier desbarajuste internacional afecta. Nos queda una travesía en el desierto larga. Pero habrá un momento en el que las cosas no pueden bajar más.
-¿Qué hemos hecho mal?
-Cuando las cosas van bien, o aparentemente bien, es difícil cambiarlas. Si hubieses preguntado a alguien entendido en estos temas entonces te hubiese hablado del peso del sector constructor era muy alto. Pero el sector público, losayuntamientos, y el sector industrial vivían de esto.
-Pero podría haberse contenido este calentamiento.
-La política monetaria que estaba haciendo el BCE no era la mejor para España, porque era expansiva para ayudar a los países del centro de Europa. Si nosotros hubiésemos podido controlar la política monetaria hubiésemos subido el tipo de interés para no ponerle más gasolina al asunto. Pero la historia reciente de España es la historia de un éxito, y claro cuando tienes éxito todo el rato crees que puedes hablar con las alturas.
-¿Es el modelo económico español el que falla?
- Hay un sector estratégico, que es el industrial. Requiere empleos de alta cualificación, pero en España este sector está por debajo de la media. Tiene que haber empresas competitivas, y dificilmente se puede hacer I+D+i si no hay empresas. En turismo se puede hacer algo, pero poco. Y en el sector público...
-Ahora dice el Gobierno que quiere enderezar el modelo productivo...
-Es un poco infantil hablar de cambio de modelo. Hay que hablar a 20 años vista, con un sector público más pequeño, más moderno, más eficiente.
-Dicen que el gran avance de la humanidad fue cuando el hombre captó que había estaciones, tras el otoño viene la primavera. La historia demuestra que todo son ciclos económicos. Pero si el no se quiere complicar la vida nadie lo va a hacerpore él. Hay que formarse. Hay que luchar. Y adaptarse a las circunstancias. Nos tenemos que acostumbrar todos a que este país es más pobre que hace seis meses. Hay que vivir con menos.
-¿Ve al Gobierno pegado a la realidad o pegado con la realidad?
-La sociedad española se ha aburguesado y las administraciones están alejadas de la realidad de la gente. Eso se ve en las elecciones. Si hablas con un taxista o con un camarero, o con un amigo, te das cuenta de que la gente ha pasado de criticar a los políticos a una fase deindiferencia y de preocupación porque cada uno se arregle sus problemas. Yo creo que esto es positivo. A mi me hace gracia como he pasado de encontrarme en Madrid con el típico taxista quedespotricaba contra el Gobierno a otro tipo más indiferente. Porque el sector público no nos puede solucionar la vida, y ahora somos más conscientes de ello.
-¿Qué consejo le daría A Zapatero?
-Creo que Zapatero está muy bien asesorado, no le hace falta.
-Pero parece que hay cosas que decir...
-Le diría que, independientemente de lo que pase, que no lo sabe nadie, hay que trabajar con la idea de que esto va a ser muy largo y muy duro. Segundo, le diría que para dar ejemplo el conjunto de lasadministraciones públicas deberían replantearse el sistema de funcionamiento . Porque en una situación así, con tanta gente que lo va a pasar mal, hay que hacer un esfuerzo en seriedad y en sobriedad del gasto. Porque el sector público supone un 50% de la economía española, y si es capaz de hacer muchas más cosas gastando menos estamosincrementando la productividad. Así que habría que hablar con el conjunto de administraciones para ser lo más austeros posibles para poder liberar fondos para ayudas sociales e inversiones. Y le diría también que hoy en día no hay políticas económicas de derechas ni de izquierdas. Hay políticas económicas sensatas. Hay que dejas los temas ideológicos y estar menoscondicionado.
-El ogro de todo este panorama es el paro. ¿Fallan las normas del empleo?
-Cualquier economista te dirá que algo pasa en el modelo productivo español cuando vamos a tasas del 20% y aquí no pasa nada. Es grave, el doble que la media comunitaria. O hay mucha economía sumergida o los españoles vivimos tan bien que pasamos de todo... algo pasa. Tenemos un problema que no nos podemos permitir, porque la gente tiene derecho a trabajar. Esto pasa por varias razones: nuestro sistema es poco productivo, pero además existe un miedo a contratar gente. No puede ser que alguien que sea autónomo y tenga mucho trabajo no quiera contratar a alguien. Algo ocurre con el régimen de relaciones laborales en España.
-Sin embargo nuestro sistema es muy eventual.
-Hay que ir con cuiado en una época de paro. Estos ajustes tendrían que haberse hecho en época de crecimiento. Pero hay un sistema dual: hay un colectivo, cada vez más pequeño, que trabaja en el sector público o en empresas de más de 40 años y tiene empleo fijo y la vida asegurada... y hay una generación de gente que está al margen. Pero eso no es justo, porque hay gente que ha hecho una carrera, habla idiomas y está formada. Habría que bajar lascotizaciones a la seguridad social, porque el factor trabajo es demasiado elevado. Compensarlo con el IVA, como dicen los empresarios, o con el incremento de renta, como dicen los sindicatos. Pero por lo menos ya estamos reconociendo que contratar una persona no puede ser tan claro. Y buscar un nuevo tipo de contrato, porque creo que el mundo está en ello. Al presidente le pediría queafrontarse esto sin complejos.