martes, 13 de diciembre de 2005

El rector 'enfría' los proyectos de Alcalá para los Cuarteles

El rector aboga por el consenso pero asevera que los planes de emplazar tiendas y un gran aparcamiento en el centro son secundarios frente a las infraestructuras universitarias
La Universidad quiere que en el espacio que actualmente ocupan los cuarteles del Príncipe y Lepanto, situados junto a la plaza de San Diego, la Comunidad construya infraestructuras esencialmente universitarias. Las tiendas y el gran aparcamiento presentadas en el proyecto conjunto pasan a un segundo plano. Así se desprende de lo dicho ayer por el rector, Virgilio Zapatero, que no obstante supedita la viabilidad de su proyecto a que exista consenso “primero con el Ayuntamiento y después por la Comunidad”.  Los Cuarteles, ya sin uso, fueron cedidos este año por el Ministerio de Defensa a la Universidad a través del Ministerio de Educación. El Gobierno regional, por mediación el alcalde, aceptó asumir la remodelación de la golosa  y céntrica manzana a través del Consorcio que construyó el barrio La Garena, que todavía tiene un excedente que se podría aprovechar en la ingente obra.   
Reunión de trabajo
Este viernes se reunirá la comisión mixta que ha constituido la propia Universidad (UAH)  con representantes del Claustro y de su Consejo de  Gobierno. De allí quiere el rector que salga una propuesta aceptable para su propia universidad y negociable con el Ayuntamiento, que está muy interesado en que los Cuarteles del Príncipe y Lepanto se enfoquen a actividades que dinamicen el centro con servicios y comercio mientras solucionan algunas carencias del casco de la ciudad como es la falta de plazas de aparcamiento.
El rector, sin embargo, apostó ayer por infraestructuras estrictamente universitarias, como es una biblioteca o espacios para las enseñanzas de posgrado. Incluyó, eso sí, dos proyectos anhelados por el Ayuntamiento y que podrían venir de su mano: la residencia de estudiantes, que animaría el casco con más de 200 estudiantes residiendo junto a la plaza San Diego; y el Centro de Congresos, con el que Alcalá espera atraer al  turismo de negocios.
Mucha más frialdad, sin embargo, trasmitió el rector respecto a los proyectos de aparcamiento, que ayer definió como “un tema menor”. En la presentación conjunta que hicieron Comunidad, Universidad y Ayuntamiento de los Cuarteles como espacio cedido a la UAH aparecía un ambicioso proyecto de parking subterráneo al que el alcalde puso cifra y todo: hasta 800 plazas. Hasta tal punto le dio trascendencia que al mismo tiempo dio carpetazo a la vieja idea de un aparcamiento bajo la plaza de Cervantes.
“Si queda sitio”, abundó ayer el rector en su encuentro con una docena de periodistas, “podremos hacer esos aparcamientos”. Pero lo principal, cree Zapatero, es ver hasta cuántas plazas necesita la Universidad para que aparquen sus profesores.
Algo parecido sucede respecto a las superficies comerciales que tanto el Ayuntamiento como la Comunidad quieren en esos 43.000 metros cuadrados. Zapatero dijo ayer que le interesan “sólo las propias que se derivan de las las necesidades de un espacio universitario como el que proyectamos”. Estas tiendas son condición del Ayuntamiento para que el nuevo espacio, en pleno centro de la ciudad, “no se convierta en un espacio  cerrado a partir de las tres de la tarde y los fines de semana”. Pero también se presentaron como la manera de sufragar un coste y mantenimiento, para las que, dijo Zapatero, “no disponemos de fondos”. El dinero de las concesiones lo ingresaría al final la propia UAH, que para eso es la propietaria. Aun así, ahora está en el aire. De hecho, que al final lo construya Arpegio es sólo “una posibilidad”.
 
Zapatero: consenso y visión a largo plazo
 
Consenso y visión a largo plazo son las dos ideas que inspirarán la actitud de la Universidad en torno a este espacio. Aunque necesita convencer a sus huestes académicas de las bondades universidarias de la ‘operación cuarteles’, el rector quiere “supeditar al acuerdo con el Ayuntamiento” el proyecto que le va a presentar al alcalde cuando la Cisneriana emita al fin fumata blanca. Lo hace por dos razones. En primer lugar “porque el Ayuntamiento tiene las competencias de Urbanismo”, y esto conlleva un plan parcial. Pero también porque, el rector es consciente de que “si somos lo que somos es porque en esta ciudad ha habido siempre un espíritu universitario”. En el fondo, Virgilio Zapatero está convencido de que el proyecto que tiene entre manos “es modélico y muy bueno para la ciudad de Alcalá y atiende sus necesidades”. La negociación, no obstante, se anticipa dura. Pero Zapatero insiste en “no hacer proyectos para pasar los siguientes tres o cuatro años” sino a largo plazo, “como hizo Cisneros”. Queda por ver si la inspiración en el histórico cardenal alumbra el paso para sortear los escollos más mundanos.
 
 

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