viernes, 9 de diciembre de 2005

Sergio Pitol, Premio Cervantes: "Lo universal del Quijote es su anhelo de libertad"


“Cervantes no es un santo ni un héroe. Simplemente es genial. No debemos tenerlo maniatado”

Sergio Pitol (México, 1933) tiene un chasis mexicano, pero el motor es de fuera. Fue estudiante en Roma, traductor en Pekín y en Barcelona, profesor universitario en Xalapa y en Bristol, y diplomático en Varsovia, Budapest, París, Moscú y Praga. Cuando le dieron el Cervantes estaba durmiendo a pierna suelta entre los ladridos de sus perros. Sonó el teléfono, “y escuché una voz con acento andaluz [de la ministra Carmen Calvo] que preguntaba por mi. Pensé que era una broma de alguna amiga mía hasta que me leyeron el acta”. Colgó el auricular y lo celebró “a gritos por tanta felicidad. Jamás lo había imaginado”. Atiende por teléfono a Diario de Alcalá entre la maraña de “camarógrafos y noteros” que el príncipe de de los ingenios ha ha llevado hasta su casa. Ahora es Premio Cervantes y dice que quiere hacerlo bien. Alcalá lo espera en abril.

–¿Qué tiene el Quijote de universal?
–El lenguaje. El anhelo de libertad, del ejercicio mismo de la libertad. Es una novela que nunca se había escrito antes con esa estructura, con tantos cuentos e historias que se imbrican con la trama principal, con crónicas autobiográficas. Es universal porque después del libro cada corriente literaria se mira en él, el Simbolismo, el Expresionismo... Incluso los autores que no lo conocen beben de él sin saberlo.
–¿De Cervantes con qué se queda?
–Los críticos han señalado algunas coincidencias. Yo empecé a escribir en los años 50 y en los 60. No tenemos una misma trama sino múltiples crónicas, ensayos, novelitas... Yo además en mi primera época tenía también muy pocos lectores, pero no me despegué de mi estilo.
–¿No corremos el riesgo de santificar a Cervantes?
–He estado leyendo este semestre del año mucho a Cervantes, también biografías y ensayos sobre él. En el XIX y el XX lo retratan como un héroe invencible. Y yo creo que no es así. La verdad es que la vida de Cervantes está todavía desentrañándose. No hay que tenerlo como un santo, maniatado. Aunque todos coincidimos en que simplemente es genial y universal.
–Dejó México para irse a Europa, donde pasó casi media vida. ¿Qué le faltaba en su patria?
–Me faltaba y me sobraba mucho. Quería probar a ir solo, no siempre en grupo y en corriente. Buscaba muchas cosas y las encontré en muchos sitios. En la literatura centroeuropea y eslava, sobre todo la rusa y la polaca. Y también otras orientales.
–Budapest, Praga, Varsovia, Moscú. ¿Qué aprendió al otro lado del muro?
–Cada una de estas capitales era distinta. Hay quien se piensa que son todas lo mismo, pero por ejemplo en Polonia durante varias épocas tenían una literatura extraordinaria con música, teatro y cine. Lo más duro estaba en Albania y Rumanía, donde no estuve hasta después de que recuperaran la libertad.
–A usted se le tiene por un escritor de desconocido. Pero hay pitoladictos confesos...
–Mis primeros libros, ya lo he dicho, tenían muy pocos lectores. Pero sé que lectores tengo, y muy fieles. Hasta maniático. Y esto se ha ido ampliando. Mi literatura coincide con Magris, Vila Matas y Bolaño.
–Como escritor prefiere los finales abiertos. ¿También en la vida se deja llevar por el azar?
–Absolutamente. Y así fue durante muchos años. Partí para Europa en 1960 y antes había viajado sólo por América. En Europa pasé tres o cuatro meses para ver los santuarios de la cultura. En los primeros años no fui diplomático, no tenía jefes ni oficinas. Trabajaba con mis traducciones, así que podía moverme a donde quisiese.
–Ha dicho que ha vivido para leer. ¿Fue por soledad?
–He vivido para leer. Pero la vida no se seca con la lectura. Tiene muchas variaciones. Y la más importante es la luz de la vida.
–En sus últimos libros usted es el protagonista. ¿Se gusta usted más ahora?
–Desde de que comencé mi obra me di cuenta de que está alineada con vida. Los personajes, los sitios, la forma de imaginar. Eso se ve en los últimos tres libros, hay un tríptico. No es un libro de egología. Además estoy cerca del budismo. Los dos principios mayores son la guerra contra el ego y el altar para la tolerancia.
–Recibe el Cervantes en un año clave: 2005, Año Quijote con todos sus fastos. ¿Cómo lleva la responsabilidad?
–Pues he estado leyendo algunos discursos de otros premiados como Octavio Paz, Gonzalo Rojas... Son formas literarias pero también vitales. Tengo que hacerlo bien. Antes escribiré otro discurso para inaugurar la biblioteca del Instituto Cervantes de Sofía, que llevará mi nombre.

1 comentario:

Xavier dijo...

Especialistas en Borges recuerdan 30 años Biblioteca de Babel

Madrid, 12 dic (EFE).- Las ciudades de Madrid y Alcalá de Henares
acogen esta semana un encuentro internacional sobre Jorge Luis
Borges en el que escritores, cineastas y especialistas de distinta
índole debatirán sobre el escritor argentino con motivo del 30
aniversario de la Biblioteca de Babel, creada por el propio autor.
Las jornadas, organizadas por la Sociedad Estatal de
Conmemoraciones Culturales y patrocinadas por el Ministerio de
Cultura, fueron presentadas hoy por la viuda de Borges, María
Kodama, el director general de Cooperación Cultural, Carlos Alberdi;
Natalia Rodríguez-Salmones, directora de Relaciones Institucionales
de la SECC, y Antonio Fernández Ferrer, titular de la cátedra Jorge
Luis Borges de la Universidad de Alcalá de Henares.
El encuentro servirá también para dar a conocer la Delegación en
España de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges, cuya
creación se ha creído algo necesario "y justo" porque, según dijo
María Kodama, "Borges consideró que su destino era la lengua
castellana, aunque hubiera podido escribir en otras lenguas".
Desde mañana, 13 de diciembre, en que se celebrará una mesa
redonda bajo el título de "Borges: las mil y una entrevistas", y
hasta el viernes una veintena de especialistas participarán en
conferencias y debates, que se completarán con la proyección de
películas y cortometrajes.
El miércoles, el paraninfo de la Universidad alcalaína acogerá la
presentación de la delegación española de la Fundación y de la
cátedra Jorge Luis Borges, cuyos responsables respectivamente son
Zulema González y Fernández Ferrer. En el acto intervendrán el
escritor Claudio Guillén, Franco Maria Ricci, editor y creador con
Borges de la Biblioteca de Babel, y María Kodama.
Fernández Ferrer puso de relieve la importancia de la labor que
Borges hizo en el campo de la edición y de las colecciones de
libros, como lo demuestra la treintena de volúmenes que formaron
parte de la Biblioteca de Babel, con prólogos del propio escritor y
que incluye relatos como el "Sueño de la mariposa", "La rosa de
Paracelso" o "Casa tomada".
Al día siguiente, 15 de diciembre, Edwin Williamson, de la
Universidad de Oxford, hablará en Alcalá sobre "Borges lector de El
Quijote", mientras que en Madrid, el cine Doré proyectará la
película "El Sur", en la que Carlos Saura adapta el cuento de Borges
de ese mismo título. Una mesa redonda en la que participarán Arturo
Echavarría, Román Gubern y Paul Quinn, entre otros, completará la
proyección.
Un encuentro con Víctor Erice será una de las actividades que
habrá el viernes en Alcalá, mientras que en Madrid, en la Casa de
América, se celebrará una mesa redonda con intervenciones de Juan
Goytisolo, Adolfo Castañón, Luce López-Baralt, Gubern, Guillén y
María Kodama. Fernández Ferrer actuará como moderador.
La viuda de Borges aprovechó la ocasión para denunciar las
actividades que lleva a cabo la Fundación internacional amigos de
Jorge Luis Borges, que "no tiene nada que ver" con la que ella
preside y contra la que ha emprendido "acciones legales para
impedirles el uso de ese nombre".
En esa fundación, añadió Kodama, hay personas que han cometido
"estafa contra la propiedad intelectual" al haber realizado
"collages" con textos de Borges, "vendiéndolos como inéditos".
Kodama dijo que durante mucho tiempo ha permanecido callada sobre
este asunto porque confiaba "en la buena voluntad" de la gente, pero
"la gravedad de los actos cometidos" la han animado a denunciar
estos hechos en público.
La viuda del escritor anunció además las conferencias
internacionales que, cada dos años, se dedicarán a Borges y se
celebrarán en universidades de España, Francia y Gran Bretaña, entre
otros países.
En 2006 se conmemoran los veinte años de la muerte de Borges, y
con ese motivo se le rendirá homenaje en distintas partes del
mundo