miércoles, 11 de enero de 2006

BARTOLOMÉ GONZÁLEZ. «Queremos peatonalizar sin cerrar las calles al tráfico»

El alcalde apuesta por una ciudad “de no más de 245.000 habitantes, donde puedan vivir al menos los que trabajan aquí”
Bartolomé González, alcalde de Alcalá, presenta en esta entrevista sus proyectos de cara a la segunda mitad de la legislatura, con la que espera revalidar la mayoría absoluta que arrancó a la izquierda en las elecciones de 2003. Acabado 2005,  “el año de la cultura” adelanta que 2006 será el año del deporte. Y espera poder sacar tarjeta roja al incivismo mientras amaga con la peatonalización.
– Pregunta. ¿Cómo va a ser la Alcalá del futuro?
– Respuesta. Dentro de la autonomía municipal cada ciudad es distinta, aunque parezca que todos nos movemos por los mismos parámetros. Cada una tiene su historia, su gente, sus necesidades y sus revindicaciones. Alcalá se ha ido formando por gente que ha ido viniendo primero de distintos puntos de España y ahora de todo el mundo. Antes se pretendía que Alcalá fuese el suelo industrial del Corredor del  Henares y que el residencial lo buscase la gente en otros sitios. Siempre había más industrial que residencial.
– P. ¿Puede la demanda de vivienda ser compatible con esa ecuación?
– R. Alcalá tiene que seguir siendo una ciudad industrial, aunque ya no sea la principal fuente de ingresos. Nosotros apostamos por una ciudad de servicios que se ofrezca a todo el Corredor y manteniendo ese espíritu industrial. Por eso en el planeamiento de la ciudad planteamos un crecimiento hasta los 245.000 habitantes. Eso sería el máximo, nunca esos 300.000 de los que hablan algunos, porque es inviable. Siempre entendiendo que tiene que haber suelo residencial para que en Alcalá puedan vivir todos los que aquí trabajan, pero para eso hace falta suelo residencial. Tiene que primar el sector servicios, que es el que más puestos de trabajo genera, y que aquí se pueda trabajar y se pueda vivir también. 
– P. ¿Y qué hay del liderazgo cultural de cara al exterior?
– R. Somos la capital cultural de la región por derecho propio, pero hay que apuntalarlo. Por eso hay que ganar la capitalidad el Corredor del Henares prestando esos servicios de calidad, como por ejemplo es la Universidad. Yo espero que en el futuro se descentralicen servicios desde las comunidades. Y estaremos mejor situados que nadie para ello.
– P. Se están terminando los primeros aparcamientos. ¿Va a empezar a peatonalizar ya calles en el centro?
– R. Mi compromiso eran 650 plazas de aparcamiento para el centro. Y pensábamos hacerlo levantando la plaza de Cervantes.  Al final hemos buscado alternativas: se están acabando las obras del aparcamiento del antiguo Palacio del Marqués de Morante, en Vía Complutense, que empezará a funcionar en el primer trimestre de este año con 250 plazas. En cuanto se acabe éste iniciaremos el segundo en el Campo de la Paloma, que será subterráneo con 350 plazas. Estaremos ya en unas 600 sin contar con el aparcamiento del Mercado Municipal. Cuando acabe la legislatura estarán en desarrollo, algunas ya funcionando,  casi 850 plazas. El compromiso lo doy por cubierto. Eso sí, a más usos, más aparcamiento, en los Cuarteles irían unas 1.000.
– P. Sí, pero eso era la primera parte de la peatonalización. ¿Cuándo la va a hacer?
– R. Peatonalizar no es cerrar calles. El proyecto del anterior alcalde era excluyente, de cerrar calles, y yo he sido muy crítico con él. En esta legislatura se han peatonalizado cuatro vías según nuestro planteamiento. En Ramón y Cajal sólo hay carga y descarga y se ha convertido en una zona peatonal según mi concepto: porque gana espacios para el peatón. Así ha pasado en la calle Nueva. Lo mismo ha ocurrido en la calle Bedel y la calle Beatas. Se han eliminado 40 plazas de aparcamiento. En la calle Cerrajeros quitaremos los coches aparcados y dejaremos sólo el paso. En Marqués de Morante y en el aparcamiento de la Paloma sacamos plazas donde había coches. Peatonalizar no es cerrar calles, es que el peatón tenga más espacios. Así lo estamos haciendo.
– P. ¿Pero qué hay de cerrar calles para proteger el centro... de ruidos, por ejemplo? Lo piden los vecinos.
– R. Vamos a ver. Nuestra peatonalización es ampliar zonas para los peatones. Aunque en algunas se llegue a acotar el tráfico. Donde están esos vecinos es en la zona sur del casco. Y allí no hemos llegado a solucionar el problema del aparcamiento y estamos estudiando cómo crear espacios para aparcar. Así podríamos estudiar ir cerrando el tráfico en una zona donde no sea excesivamente complicado hacerlo.
– P. Pero su idea de peatonalizar es quitar los coches parados.
– R. Es que si quitas los coches parados estás quitando a todos los que pasan buscando aparcamiento, que son los que causan la mayor parte de la contaminación y los ruidos: la calle Beatas se ha vuelto tranquila y sigue habiendo tránsito. Y vamos a subir las aceras para evitar que puedan subirse a ellas para aparcar.
 
«Ahora se pagan las multas»
– Pregunta. El Encín ha modificado el uso de su suelo pero queda protegido al mismo tiempo. ¿Respetará eso el futuro Plan General?
– Respuesta. Yo nunca he ocultado que a mi me hubiese gustado que allí se hiciesen desarrollos residenciales. Porque al final el Encín, que no va a tener vivienda ni construcciones evitando así polémicas, va a dar ese sello de calidad y el toque de distinción apostando por el turismo, que es uno de los atractivos más importantes que tiene esta ciudad. No olvidemos que cuando nosotros presentamos a la UNESCO el expediente de Alcalá Patrimonio de la Humanidad se proponía el campo de golf de Villalbilla. Si fue para demostrar nuestra excelencia, para qué vamos a ocultarlo ahora. La gran parte de la finca se dedicará a investigación y se pone en valor el plan de ordenación de los recursos ya aprobado para que siga siendo de especial protección la parte sur.
– P. Pero detrás de esas modificaciones viene un Plan General del que ya se envió avance. ¿Puede cambiar su situación?
– R. Por supuesto que no. Claro que todo es modificable. Pero  nuestra intención es hacer lo que hemos dicho porque es lo mejor para esa zona.
– P. Coto a los petardos, sanción a las heces de perro... ¿Es una cruzada contra el incivismo?
– R. La ley está para cumplirla, para que los vecinos no estén mal por culpa de los petardos o la doble fila. Ahora tenemos medios para hacerlo, antes no teníamos efectivos humanos. Gracias a la Bescam podemos ser intransigentes con el que incumple.
– P. Pero el tráfico y los ruidos siguen siendo una maldición para los vecinos.
– R. Todo se aclara. Hemos multiplicado por 12 las multas tramitadas respecto a ejercicios anteriores. Ésa es la mejor forma de que funcione el tráfico, que funcione la sanción. Antes decían “bah, si a mí no me llega”. Ahora sí llegan las multas. Y al que le viene la primera no le viene la segunda. Contra el que incumple: intransigencia.Pero mientras no hagamos anillos colectores el centro seguirá padeciendo tráfico y ruidos.  
– P. Le hablaba también de los bares.
– R. Habrá que adecuar las necesidades de unos con las de otros sin que haya choque de intereses de cada parte.
– P. Aun estando mejor cuidadas, a la ciudad le faltan zonas verdes.
– R. Las Islas deben ser el gran parque que esta ciudad no tiene para hacer actividades al aire libre. Llevamos desde el siglo pasado con el parque O’Donnell como único referente verde de la ciudad. En la legislatura pasada se hizo el Parque del Camarmilla y en ésta el Parque de Juan Pablo II, que es mayor. La Isla es superior a todo esto y queremos que allí se haga todo lo que se hace en otras ciudades: actos festivos, feriales, medioambientales... Ya está en marcha, pese a las chinas de algunos, que vamos a tardar diez segundos en quitarlas. 
– P. ¿Qué planes tiene para los Cuarteles de la Plaza de San Diego?
– R. En los Cuarteles se tiene que hacer el proyecto que la ciudad necesita. El proyecto necesita tiempo, vale, pero que sea el mejor: no quiero que la premura lo arruine o hipoteque los intereses de la ciudad. No me vale un proyecto, quiero El Proyecto. Hace falta aparcamiento, que haya usos que generen actividad todos los días y un centro de exposiciones y congresos. El capítulo más difícil es el de los usos comerciales, que son de iniciativa privada. Pero esa zona de la ciudad no sirve de nada sin vida. 
– P. Pues eso pasa ahora en la ciudad. Se promociona la Semana Santa pero los locales cierran, y si hay un gran concierto también. Y no se puede cenar tarde.
– R. Un restaurante cierra cuando no tiene clientes. Estamos favoreciendo esa oferta con actividades culturales. Todo eso irá llegando. Nadie apostaba por una ciudad turística, cuando llegué había 50 camas y ahora hay 2.000.  El Ayuntamiento no ha hecho ni un solo hotel. Nunca llegan los servicios antes que el turista.
 
 
– Pregunta. ¿Será alcalde y diputado en la Asamblea la siguiente legislatura?
– Respuesta. No me importaría, y creo que podría ser incluso bueno para la ciudad y para mí. Cuando llegue el momento lo pediré. Pero si tengo que elegir, la candidatura a la alcaldía es irrenunciable. Soy el único que después de haber sido alcalde ha aguantado cuatro años en la oposición, valga esto como tarjeta de presentación.
– P. ¿Se ve sobrado sin oposición delante?
– R. No. El problema que tiene la oposición es que no es la oposición sólida que necesita el Gobierno por falta de liderazgo. Eso pasa en el grupo socialista, el tiempo pasa y no buscan alternativa. Yo creo que los juegos de artificio o los malabares provocan esas cosas. Zapatero engañó a muchos con su educación pero  ha resultado el gran fiasco de la legislatura. Lo que me preocupa es lo que yo sea capaz de hacer con mi gente. Que se compare con la legislatura anterior: aparcamientos, asfaltado, centros cívicos... que se compare y si se encuentra algo mejor que se compre, como dice el anuncio. Lo único que me intranquiliza es que no haya un liderazgo en el PSOE, lo que hace que sea muy difícil llegar a acuerdos con la oposición porque se mueven más por intereses partidistas que puedan dar un rédito político que por lo que es mejor para la ciudad. El PSOE vota en el Pleno con el corazón más que con la cabeza. Se vota que no sólo porque lo presenta el equipo de Gobierno.
 
«Quiero ser diputado, pero alcalde más»
– Pregunta. ¿Será alcalde y diputado en la Asamblea la siguiente legislatura?
– Respuesta. No me importaría, y creo que podría ser incluso bueno para la ciudad y para mí. Cuando llegue el momento lo pediré. Pero si tengo que elegir, la candidatura a la alcaldía es irrenunciable. Soy el único que después de haber sido alcalde ha aguantado cuatro años en la oposición, valga esto como tarjeta de presentación.
– P. ¿Se ve sobrado sin oposición delante?
– R. No. El problema que tiene la oposición es que no es la oposición sólida que necesita el Gobierno por falta de liderazgo. Eso pasa en el grupo socialista, el tiempo pasa y no buscan alternativa. Yo creo que los juegos de artificio o los malabares provocan esas cosas. Zapatero engañó a muchos con su educación pero  ha resultado el gran fiasco de la legislatura. Lo que me preocupa es lo que yo sea capaz de hacer con mi gente. Que se compare con la legislatura anterior: aparcamientos, asfaltado, centros cívicos... que se compare y si se encuentra algo mejor que se compre, como dice el anuncio. Lo único que me intranquiliza es que no haya un liderazgo en el PSOE, lo que hace que sea muy difícil llegar a acuerdos con la oposición porque se mueven más por intereses partidistas que puedan dar un rédito político que por lo que es mejor para la ciudad. El PSOE vota en el Pleno con el corazón más que con la cabeza. Se vota que no sólo porque lo presenta el equipo de Gobierno.
 
PERFIL 
 
Nombre • Bartolomé González Jiménez
 
Fecha denacimiento • 2 de febrero de de 1968.
 
Cargo • Alcalde de Alcalá. Presidente del PP de la ciudad complutense. Presidente de la comisión de Inmigración de la Federación Española de Municipios. 
 
Datos relevantes • Se afilió al Partido Popular en 1989. Tomó posesión como alcalde  en 1995 con sólo 27 años. Desalojado de la alcaldía en 1999, regresó con mayoría absoluta en 2003. Esta casado y tiene dos hijos.

No hay comentarios: