domingo, 21 de mayo de 2006

Morir o renovarse con piscina y gimnasio

Con el cierre del sábado se cierra una época en la que los mercados eran el centro de la vida pública junto a las plazas y las iglesias. El sábado fue el último día de actividad en un mercado que se abrió en la década de los años 60 y que ahora tiene que renovarse  para adaptarse a las nuevas necesidades de unos clientes fieles pero al mismo tiempo a la baja por razones de edad y por la huida a los nuevos barrios.
Este cierre anunciado se produce después de que la Concejalía de Desarrollo Económico y Empleo haya llegado a un acuerdo global con los 45 comerciantes que ejercían su trabajo en las viejas instalaciones.
La mitad de ellos han decidido cesar de forma definitiva en su actividad, para lo que serán compensados con 48.000 euros, mientras que la otra mitad cobrará 1.400 euros al mes durante el tiempo que duren las obras en concepto de lucro cesante. Después se reincorporarán al proyecto que estudia el Ayuntamiento. Aunque todavía carece de adjudicatario incluye la construcción de tres plantas de aparcamiento subterráneo, con una oferta de 200 plazas, una planta comercial que se dedicará a mercado y supermercado y otras dos plantas en altura para ocio, como un gimnasio y hasta una piscina.
La demolición del mercado podría producirse en las primeras semanas del mes de junio, aunque hasta después del verano no comenzarían las primeras obras. Será una nueva etapa y faltarán varios protagonistas,

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