La recuperación de los Cuarteles de la plaza de San Diego ha vuelto a sufrir un contratiempo: la segura presencia de restos arqueológicos en el lugar donde se ubicará la futura biblioteca central universitaria. Desde la Universidad de Alcalá, propietaria de los edificios tras la cesión del Ministerio de Defensa, y quien asume la restauración junto al Ayuntamiento y a la Comunidad de Madrid, ha instado ya a la Dirección General de Patrimonio a que no ralentice demasiado las catas arqueológicas. "Estamos hablando con la dirección general de Patrimonio para que las excavaciones sean estrictamente las necesarias". El rector teme que una "excavación universal" haga que "no acabemos la obra nunca si no acotamos muy bien lo que hay que excavar". En declaraciones a Diario de Alcalá la semana pasada el rector no quiso calcular cuánto tiempo estaría parada la obra en caso de que se quisiese hacer una excavación ambiciosa, pero dio por hecho que en ese caso la obra estaría parada "mucho tiempo".
El rector habla de los plazos marcados para la primera fase de la restauración de los Cuarteles, que ocupan aproximadamente un 10% del casco histórico de Alcalá. En ese espacio, además de la biblioteca, se albergará una zona residencial para estudiantes, un área comercial, un auditorio, varios museos y hasta un aparcamiento subterráneo.La reforma de los Cuarteles no ha sido la única que ha visto frenado su desarrollo por la aparición de restos arqueológicos. En el antiguo Colegio de San Bernardino, ocupado actualmente por la Fundación Pablo Iglesias y por el Archivo del Movimiento Obrero, han aparecido restos de fachadas de otros siglos anteriores a la que se ve hoy en día.
"Hemos tenido que paralizar las obras porque en la fachada han aparecido restos de fachadas de distintos siglos que no esperábamos y que ha habido que estudiar, catalogar y ver qué es lo que podemos hacer para salvar los originales y para hacer unas obras respetuosas con el patrimonio", explica Zapatero.
El rector habla de los plazos marcados para la primera fase de la restauración de los Cuarteles, que ocupan aproximadamente un 10% del casco histórico de Alcalá. En ese espacio, además de la biblioteca, se albergará una zona residencial para estudiantes, un área comercial, un auditorio, varios museos y hasta un aparcamiento subterráneo.La reforma de los Cuarteles no ha sido la única que ha visto frenado su desarrollo por la aparición de restos arqueológicos. En el antiguo Colegio de San Bernardino, ocupado actualmente por la Fundación Pablo Iglesias y por el Archivo del Movimiento Obrero, han aparecido restos de fachadas de otros siglos anteriores a la que se ve hoy en día.
"Hemos tenido que paralizar las obras porque en la fachada han aparecido restos de fachadas de distintos siglos que no esperábamos y que ha habido que estudiar, catalogar y ver qué es lo que podemos hacer para salvar los originales y para hacer unas obras respetuosas con el patrimonio", explica Zapatero.

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