viernes, 18 de septiembre de 2009

Si te debo algo no me acuerdo

La Universidad de Alcalá no reconoce la deuda de unos 30 millones de euros euros que el Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA) le reclama por la construcción de unas 300 viviendas en el campus hace casi tres décadas. Joaquín Leguina mandaba en la Comunidad, y en la UAH Manuel Gala, como se encargó de apostillar el viernes el actual rector, Virgilio Zapatero, en un encuentro con periodistas.
Este acuerdo se produjo hace casi tres décadas, cuando el PSOE mandaba en la región, y las viviendas que se construyeron albergan la Ciudad Residencial Universitaria (CRUSA), situada en el campus externo de la Universidad de Alcalá. El acuerdo, sobre el papel o entre caballeros, se llevó a cabo porque las residencias existen y la Universidad cobra unos 395 euros al mes por una habitación individual en ellas. Eso sí, no las piensa pagar y mucho menos los intereses, que han multiplicado la cifra inicial de 14 millones de euros por dos.
El rector de la Universidad de Alcalá (UAH), Virgilio Zapatero, argumenta que la negativa a reconocer esa deuda  se debe a que el convenio que la universidad firmó con el IVIMA, dependiente de la Comunidad de Madrid, para la construcción de estas viviendas "no pasó ni por el Consejo de Gobierno ni por el Consejo Social" de la universidad.
Según el convenio, del que sí tiene constancia el rector, la universidad se comprometía a pagar unos 14 millones de pesetas, que con intereses, en la actualidad son aproximadamente 34 millones de euros.
Zapatero defiende que el acuerdo fue firmado por el entonces rector de la universidad, pero que no pasó por el Consejo de Gobierno ni por el Consejo Social de la institución, por lo que se trata de "documentos que no están firmados". La Comunidad, obviamente, lo ve de manera distinta. El Ivima, según dijo Zapatero a los periodistas, alega que la ausencia de estos trámites son un "problema interno" de la universidad y, por lo tanto, sí "hay tal deuda" con el instituto, sobre el que ahora manda el PP. Tres veces lo negó el rector a los periodistas. La universidad "no reconoce la deuda" y mantiene abierto un debate con el director gerente del IVIMA, José Antonio Martínez.
Con respecto a este tema, Zapatero ha añadido que la Universidad Carlos III también tiene el mismo problema con el IVIMA, el cual es un "tema político que tiene que resolver la Comunidad de Madrid con las dos universidades". Y viceversa.


Zapatero, domador de deuda
Si de algo puede sacar pecho el rector es de gastar poco. O por al menos, no tanto como su predecesor. Existe todavía una deuda reconocida de la universidad que según el rector estaba en 49 millones de euros en 2002, cuando él llegó al cargo. Hoy sólo quedan por pagar unos 14 millones de euros, que estarán plenamente saldados "en un par de años".
Los años de Gala fueron intensos en inversiones, y Virgilio Zapatero ha sido mucho más conservador. Esto, y su cercanía al PSOE le han ocasionado más de un roce con el alcalde actual, Bartolomé González.
El rector presenta desde hace seis años unas cuentas bastante saneadas para tratarse de una universidad pública. La UAH desde 2002 ha estado pagando unos 1.000 millones de pesetas, unos 6 millones de euros al año para saldar esta deuda... eso sin olvidar el esfuerzo por no incrementarla.
Por último, Zapatero añadió que, aunque ha sido un "año difícil, la universidad lo ha aguantó" y que espera finalizar 2009 sin déficit en las cuentas de la institución "por séptimo año consecutivo". Será seguramente uno de los legados que dejará a su sucesor.

José Morilla, Antón Alvar, Diego Luzón Peña, Manuel Peinado, José Antonio Paniagua... Los nombres para suceder a Virgilio Zapatero se amontonan y Manuel Gala, su antecesor en el cargo, mantiene su ascendente sobre los peones en juego desde su despacho en el Centro Internacional de Formación Financiera. El rector no quiere hablar en público del tema: sólo constata que las elecciones serán en mayo y que "queda mucho".

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