lunes, 26 de octubre de 2009

Sodoma y Zadorra

No sé si los botes del concejal abundan en la idea de que el nuevo parque de la plaza de Zadorra es para todos o si por el contrario sirve para recordar a los mayorzotes que los flamantes columpios no son para sus zarpas. Los peques van con sus padres, pero tengo miedo del litronero que no respeta lo ajeno. El Ayuntamiento tiene fe de carbonero, es la mano que sanciona al troglodita y la que gasta en ponerle golosinas de hierro para que se columpie. Oremos por que duren, señor.

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