miércoles, 4 de noviembre de 2009

El aplausito

En los partidos políticos hay rivalidades, puñaladas, resquemores: pero nunca falta el aplauso. Habla el líder y la ovación, aunque estremecedora o de puro trámite, es automática. En el Congreso ocurre igual: se destruye el empleo, los responsables económicos rectifican lo dicho una y otra vez y las actas parlamentarias son una guerra de malas noticias contra otras regulares. Eso sí, aunque sean tiempos tenebrosos, nadie se va sin su aplausito. Estoy seguro de que más de la mitad de los aplausos que se dan al cabo de la semana en España provienen del mundillo de la política. Incluso los ayuntamientos, que hoy en día no pueden permitirse muchos lujos por culpa del magro presupuesto, no han dejado de regalarse aplausos: cuando aprueban un presupuesto abultado y cuando lo aprueban restrictivo, si suben los impuestos o si los bajan, cuando contienen el salario de sus funcionarios y cuando les dan barra libre, cuando aprueban alcorques para dos calles y cuando asienten sobre una moción sobre el Sahara, o sobre Umbral o sobre las mitocondrias, da igual... ¡un aplauso!
Al resto de las personas el aplauso nos turba un poco por la falta de costumbre: cuando me lo hacen se me pone casi la misma cara de idiota que cuando me cantan el cumpleaños feliz. No estoy acostumbrado y trabajo tanto como un político o más. Pero aquí en el periódico no aplaudimos al director cuando termina su editorial, ni a la que renueva la cartelera de cine. A mi madre no le aplauden cuando pone una inyección, ni a mi madre cuando cuadra un presupuesto, ni al autobusero cuando aparca, ni al estudiante cuando aprueba ni al cirujano cuando opera. Si sometes a votación que la sardina es un insecto que sólo existe en Cataluña, entonces te aplauden. Y si inauguras un ambulatorio con un año de retraso, venga esas palmas. Viven en una realidad paralela, donde seguro que la cisterna aplaude cuando tiran de la cadena. Lo que hacen en su jornada laboral no dista mucho de ese alivio, la verdad.

No hay comentarios: