martes, 9 de febrero de 2010

País basura, cifras amargas

El presupuesto crece y la crisis también. Con algo de retraso, el opaco Gonzalo Garrido nos muestra sus cartas como jefe de los supertacañones. Mientras se escribía la chuleta, el enfermo España sigue perdiendo color.
1. Entre las medidas que Rajoy propuso ayer para salir de la crisis hay está congelar los sueldos de los funcionarios para reducir el déficit. La medida que ya se puso en marcha en la primera legislatura de Aznar. El alcalde, que debe 110 millones a proveedores, podría armarse de razón para controlar esos 99 que se gasta en funcionarios. Hace un año el Gobierno municipal acordó con ellos subirles un 1,25% por encima del IPC. Meses después hubo una poda de lo hablado, aunque del árbol siguen cayendo cerezas si 2.000 pares de manos lo menean.
2. Al Gobierno de Aguirre no le suelen agradar los presupuestos de Zapatero. El año pasado, el bajonazo en las inversiones del señor Blanco hizo  que la lectura que hace Aguirre de las cuentas del país fuese mucho más ácida que nunca. Al PSOE local le parece chévere la –poca– inversión de Zapatero en Madrid y demasiado el gasto complutense en obras –como el túnel de la Fiat– que deberían ser asunto de la CAM. Ahí tienen una rueda de molino para la eucaristía. La segunda la tendremos cuando sepamos qué le parece al PP de Alcalá que caigan las inversiones de Fomento por culpa de la UE. Su caja municipal no está para tantos trotes y algo de culpa tendrán si llevan 8 años. 
3."Si EEUU fuera una empresa, su calificación crediticia sería de bono basura". Son las perlas de Mark Faber, gurú del mercado en EEUU. ¿Qué hubiese sido de España si fuese una pyme? ¿Y hubiese rodado la cabellera del responsable municipal de que tengamos un 40% del gasto para personal?

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