viernes, 23 de abril de 2010

Sexo a cambio de privilegios en la celda

Ocurrió a finales de 2009, pero ayer se hizo público el escándalo. Funcionarios de la cárcel de mujeres de Madrid I podrían haber mantenido relaciones sexuales con internas del centro. Uno de ellos supuestamente fue hallado ebrio y en compañía de dos reclusas, ha podido saber Diario de Alcalá. El Ministerio de Interior ha destituido a parte de la cúpula directiva del centro, incluido su director, José Luis Cuevas; y ha suspendido de empleo y sueldo, hasta el momento, a dos funcionarios. Instituciones Penitenciarias sólo ha reconocido que varios empleados introducían y consumían alcohol en Madrid I, que uno de ellos abrió la celda de dos reclusas y "compartió varias horas con ellas" y que algunos podrían haber mantenido relaciones "consentidas".      
Las denuncias de las reclusas van más lejos. Una antigua interna del centro penitenciario Madrid I, en Alcalá Meco, aseguró ayer en Telemadrid que fue forzada por "funcionarias y funcionarios" y que ofreció "favores sexuales" sin su permiso y "cuando no le apetecía".
   "A las 12 o a la 1 de la noche me venían a buscar y sin pedirme permiso, cuando no me apetecía. Cuando no te apetece, aunque antes lo hayas hecho haya sido de mutuo acuerdo, es un forzamiento. Estás vendiéndote", expresó Sofía, en declaraciones. El director de la cárcel de mujeres, su subdirector de Seguridad y el administrador de Madrid I fueron destituidos el miércoles "ante la incapacidad de la dirección del centro para hacer frente a la situación", según señaló ayer Instituciones Penitenciarias. Un inspector está ahora al frente del centro penitenciario, mientras la investigación se centra en averiguar si varios funcionarios –podrían ser hasta 14, según el diario 20 Minutos– obtenían sexo de las reclusas a cambio de favores, como dejarles utilizar un móvil o pasarles algo de droga.
También se detectó que algunos funcionarios introducían y consumían alcohol en el centro, "lo que les impedía realizar sus funciones con la profesionalidad debida". De hecho, la suspensión de uno de los dos funcionarios de la cárcel de Alcalá Meco se debe a que abandonó de su puesto de trabajo en la noche de Nochevieja en la que salió de prisión durante unas horas para adquirir alcohol y consumirlo con otros compañeros dentro de la cárcel. 
Según fuentes consultadas por Diario de Alcalá, uno de los empleados del centro, conocido supuestamente en Madrid I con el apodo de El Trajes, habría sido sorprendido  en el interior de uno de los módulos empleados por los funcionarios en compañía de dos internas. Al parecer, cuando fue hallado, las mujeres estaban dormidas, el funcionario presentaba signos evidentes de embriaguez y en la habitación encontraron varias botellas de bebidas alcohólicas. Las mismas fuentes confirmaron que el funcionario fue suspendido de empleo y sueldo en ese mismo momento.
La investigación, según indicó Instituciones Penitenciarias, se inició "a finales del pasado año, tras tener conocimiento de presuntas irregularidades". Según explicó una interna, los encuentros se producían varios días a la semana por algunos funcionarios y también funcionarias, "que eran más discretas y pedían un masajito en los pies". "Hay funcionarios que no querían hacerlo, pero al ver que Meco no tiene cámaras ni hay ningún control cometían irregularidades", indicó. "Además, es muy fácil y los funcionarios se cubren entre ellos", añadió.
 Las fuentes consultadas confirmaron que algunos de estos testigos escucharon al funcionario mantener relaciones sexuales con las presas. Sin embargo, la investigación también ha recogido otros testimonios en los que se admite la apertura irregular de la celda en plena noche pero aseguran no haber escuchado indicios de la práctica del sexo. Gallizo  institución decició tomar cartas en el asunto al haber recibido estas denuncias de algunas de estas reclusas y asociaciones de ayuda a las internas.

El sindicato de funcionarios de prisiones CSI-CSIF responsabilizó ayer directamente de lo ocurrido a la Dirección del centro  penitenciario Madrid I y a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. Según manifestó ayer CSI-CSIF, "pudiendo ser conscientes de estas circunstancias, inexplicablemente, no han tomado las medidas necesarias para el buen funcionamiento del Centro, propiciando, por su inacción, que el problema aumente hasta hacerse incontrolable". Anoche Josñe Luis Cuevas contestó en Antena 3 sólo hay dos investigados: "Uno lo ha sido por un comportamiento demasiado amistoso con las presas de forma pública y notoria, ahí no hubo ocultamiento de ningún tipo y otro por abrir por la noche las celdas de las internas".
El sindicato señaló que lo acaecido es consecuencia de la unificación de las escalas masculina y femenina de del Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias, derivada de la Ley de Igualdad aprobada en marzo de 2007: a raíz de esta unificación se permite que los funcionarios y funcionarias trabajen con reclusos de ambos sexos. CSI-CSIF tachó esta medida, "que tantos problemas está originando ante la ceguera de la administración penitenciaria", de "contraproducente e innecesaria". 
Funcionarios de prisiones ya protestaron en su día por esta unificación derivada de la Ley de Igualdad. Las mujeres funcionarias avisaron de la delicada situación que supondría para ellas, ya que "muchos reclusos no aguantan que una mujer le dé órdenes".

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