miércoles, 26 de mayo de 2010

“Aún no conozco a Diges, pero ha traído un vals simpático”

El alcalaíno Daniel Diges no es el único hispano de Eurovisión. Lituania ha confiado sus armas este año a un joven colombiano de abuelos originarios de tierras bálticas.  Casualidades de la vida, mientras en Colombia el favorito a la presidencia por el Partido Verde tiene sangre lituana y se llama Antanas Mockus, en Noruega un colombiano con abuelos nacidos en Lituania representa a este país en Eurovisión con su banda InCulto y la canción East Europan Funk. La letra es una defensa simpática del inmigrante del Este, generalmente con mala prensa por borracho y desnortado. Cambió el calor por el frío y así encontró el amor y la fama.


–No es su primer asalto a Eurovisión. ¿Tiene para usted un valor especial  representar a Lituania?
–Eurovisión es una buena oportunidad para mostrar nuestra música al resto de Europa.  Nosotros lo vemos como una oportunidad magnifica para conocer personas y pasar experiencias nuevas.  Con toda la importancia que le dan los lituanos a Eurovisión inevitablemente sentimos una gran responsabilidad y un gran honor.
–Nació en Colombia. ¿Por qué regresó a Lituania?
–Fue una combinación de ciertas circunstancias.  Había viajado a España con un grupo de rock hace 10 años buscando suerte.  Cuando se desintegró el grupo, recibí una invitación de mi abuelo para viajar a Lituania.  Escogí Lituania versus volver a Colombia.
–Para colmo su mujer, que es irlandesa, representó a Lituania en 2001 y no quedó en mal lugar. ¿Habrá celos en la pareja si supera su decimotercer puesto?
–No. Mi mujer piensa que puedo ganar Eurovisión.  Está como loca y me ha apoyado completamente en todas las etapas de esta locura.
–Su canción habla de una inmigración incomprendida. ¿Estamos peor que antes?
–Creo que hay muchos países en Europa oriental que están pasando por cierta crisis existencial.  Las circunstancias en nuestra región han cambiado muchísimo en los últimos 20 años y creo que hay desencanto con el estado actual y mucha incertidumbre acerca de nuestro futuro.  Es un buen momento para olvidar el pasado y el presente, ser optimistas, reinventarnos, y mirar hacia el futuro con buena actitud. 
–¿Qué ambiente hay por Oslo?
–¡Extravagante!
–¿Ha hablado con el representante español? ¿Qué le parece la canción de Diges?
–Es un vals simpático.  No lo he conocido personalmente todavía, pero se nota a leguas que tiene muchísimo carisma.
–Usted ha dicho: "InCulto es una banda de hombres, no de chicos. Quiero decir, tenemos tripa y barba. Los movimientos rápidos y la coordinación no es nuestro fuerte". ¿Son unos rebeldes contra la moda de la metrosexualidad?
–No necesariamente.  Bailar, cantar, ser rápidos y coordinados definitivamente no es para nosotros... pero es un reto sumamente divertido.  Creo que más bien es una especie de crítica a las personas que creen que no pueden salir de su molde.  La vida es para gozarla, y a nosotros nos gusta mucho este tipo de experimento sin prestar atención ni a etiquetas ni consecuencias.
– ¿Por qué el nombre de InCulto?
–InCulto describe muy bien nuestro estilo musical.  También suena muy lindo en muchos idiomas.  Suena como in y cool, y como culto in.
–Ha versionado clásicos latinos en lituano... pero con otra letra. ¿Había que modernizar el mensaje?
–Tenemos bastantes canciones latinoamericanas en nuestro repertorio.  El mensaje no tocó modernizarlo, apenas hacer una cierta adaptación para ser intelegible para el oído lituano.
–¿Qué hace un colombiano a -35 grados?
–Se vuelve loco y se arrepiente de estar donde está.  Ya acordamos con mi mujer no volver a pasar un solo invierno en Lituania.  Es suicida.

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