jueves, 25 de noviembre de 2010

Lope de Figueroa con valla, albricias

Hablamos hoy del carril bici de Lope de Figueroa, que ha sobresaltado a los sectores más tradicionalistas por ir entre medias de los coches. Es cosa habitual otras ciudades europeas. pero tanto allí como aquí tiene algunos inconvenientes. El más importante, que ninguno de los detractores del carril bici ha caído en resaltar, es que el ciclista habitualmente va por la derecha. Para incorporarse a este carril, debe pasar al carril de la izquierda antes.
Algo de miedito si que da, aunque yo lo hago todos los días y no soy una figura del toreo.


Unos y otros estamos de enhorabuena, porque el Ayuntamiento se ha decidido a vallarlo. Habrá pesado en la decisión, la "sensación de peligro" que el concejal del PSOE, Jose Manuel Romero. Lo llamó mi amigo 'carril bici aéreo', o algo así. Porque un poco elevado sobre el tráfico motorizado: la altura de un bordillo, lo justo para que los coches no trepen por encima. Son unos centímetros, pero ya sabemos que unos centímetros pueden suponer la diferencia entre la felicidad y la frustración. Así que enhorabuena a José Manuel y a mi, que uso ese tramo cada mañana.

El tramo es uno de mis favoritos, aunque se queda un poco corto. Me gustaría saber si el Ayuntamiento se ha planteado la osadía de prolongarlo por Juan de Austria, hasta llegar al centro. Unas cuantas farolas debería fenecer. Pero lo dejo aquí porque queda poco para la carta a los Reyes Magos.

Por cierto un saludo a los trolls que animaron mi anterior post.



Aunque no argumenten jamás, está bien que citen a autores clásicos aunque sea con el moco colgando. Tampoco les pido que los lean.

Mejor sigan igual de atentos a este blog. 

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