jueves, 18 de noviembre de 2010

Papel sagrado que ahora maldigo

Esta noche Trinidad Jiménez tal vez se vaya a la cama pensando que está hecha para la política, pero no para el servicio público. Si hay algún griego en la sala –de los de antes, los clásicos, no de los actuales que no se fían de su banco ni su banco de ellos– me interrumpirá diciendo que una cosa y la otra son la misma. No se lo intente explicar a la sonrisa de España, al entusiasmo estrellado contra Gallardón y Tomás Gómez, a la mujer que quiso pelear por lo que cree y todavía no ha conseguido que crean en ella en ninguno de sus lances. De tan buenisma y de tan viajada que es, se colgó la chapita en defensa del Sahara, y así la retrataron. Pero ahora que Marruecos hace sonar la máquina de picar carne, nuestra jefa de la diplomacia no sabe si son galgos o podencos, si fueron los descalzos al encuentro de las pobres balas, que mansas pastaban en el desierto, para darles un golpe de pecho y caer muertos de imprudencia.
En la vida hay momentos decisivos, pero Jiménez ha tenido claro que éste no era uno de ellos. Lo pienso en frío y creo que poco puede hacer un diplomático diciendo que no: el manual reza que si dice que sí, es que tal vez; si dice tal vez, es que no... y si dice que no es que no es un diplomático. Perdonada pues, mire si soy generoso: pero el rostro, la sonrisa, el farde molón ¿dónde nos lo metemos? Nos tiene que durar toda la vida para vivir de ello, así que la ministra hará con la aureola como los legionarios con los calzoncillos: les dará la vuelta, y lo de atrás para adelante. ¿Dónde está la cantina?

Helen+Thomas+despedida+de+la+Casa+Blanca+por+meterse+con+Israel+%28laSexta+08-06-10%29+%5BDVBRip%5D%5Bxvid-mp3%5D.jpg

Pero, ah, el PP. No le perdono a Trini que me haya consumido la columna y casi no me deje espacio para glosar a ese partido adorador de la circuncisión asesina, al que sólo le preocupan los pueblos desplazados –y poco, y esporádicamente, y recientemente, y si no gobierna, y sólo si  le hacen un dibujo–  cuando los oprime un moro malo. Y callan cuando es un Gobierno peligroso como el de Israel, que sacó de sus casas a otros moritos porque lo ponía en un papel sagrado que ahora maldigo. El PSOE se hace cínico gobernando, pero al PP sólo le duele lo que no contradice las cruzadas. Que se vayan de compras de una vez. Ya.

No hay comentarios: