viernes, 15 de enero de 2010

RAMÓN LOBO: "Espero que Obama enfoque las cosas de otro modo, lo necesita América Latina y EEUU."


Nacido en Venezuela, con abuela francesa y abuelo luxemburgués, sus genes parecían perfectos para ser corresponsal de guerra. Ha cubierto para El País decenas de conflictos y desastres: también el convulso Haití. Estos días está triste viendo lo que pasa en Puerto Príncipe, y eso que por sus ojos ha desfilado lo mejor y lo peor del ser humano. En la entrevista de trabajo para El País  le preguntaron: “¿Estás dispuesto a ir a Sarajevo?”. Contestó: “Llevo 15 años esperando que alguien me haga esa pregunta”. Las que siguen han tenido que esperar menos.
P. En su blog describió cómo se sentía al ver el desastre Haití: “Averiado”.
R. Sí. Por no ser consciente todos los días y a todas horas de que soy un privilegiado.
P. Se ha referido a Haití alguna vez como “una isla a la deriva". ¿Qué le le separa de América Latina?
R. Haití es muy África, es un trozo de África que navega. Existe una gran uniformidad porque los esclavos originales veían casi todos de Benin. Mantienen muchas costumbres. Haití está más cerca de África que de la República Dominicana, país con el comparte isla.
P. Estos días se ha hablado de cómo el vudú ha condicionado el desarrollo del país. ¿No es una exageración hablar de ese modo?
R. Sería lo mismo decir que la religión católica ha condicionado el desarrollo de España.
P. El país más pobre de Latinoamérica... ¿Por qué se ceba la naturaleza con los más humildes siempre?
R. El hecho de no tener nada dificulta, por ejemplo, la construcción de casas preparadas para resistir terremotos.
P. ¿Qué le parece, vista con perspectiva, la intervención de EEUU en Haití? ¿Cree que Obama enfocará sus relaciones con Latinoamérica de otro modo?
R. El pueblo es, en teoría, el dueño de las instituciones. Es la esencia de la democracia aunque después viene la realidad con sus recortes. EEUU es democrático y tuvo el Katrina. Espero que Obama enfoque las cosas de otro modo. Lo necesita América Latina y EEUU.  
P. Somalia, Yemen... ahora Haití. Es recurrente culpar a los medios del rápido olvido de desastres o amenazas que copan la portada de los periódicos unos días y luego parece que dejan de existir. ¿Cumplen los medios con su deber?
R. No es recurrente, es lo que sucede. Nuestra obligación es informar y eso no tiene plazos, ni modas. Lo que pasa es que entre tanto periodismo de declaración no cabe la gente.
P. ¿Cuál ha sido el conflicto en el que más le ha costado mantener la distancia que necesita un periodista?
R. Sierra Leona, sin duda.
P. ¿Se escriben muchas crónicas sin salir del hotel? ¿Cree que con Internet seremos menos exigentes?
R. Siempre se han escrito. Con Internet sólo hay más gente que lo hace. Incluso se puede escribir sin salir de la redacción. Es un peligro.
P. Las guerras de Irak y Afganistán... ¿se pueden equiparar? ¿Se puede estar a favor de una y en contra de otra?
R. La primera fue una aventura militar de un presidente, la segunda está avalada por el Consejo de Seguridad de la ONU. Ambas son igual de inútiles e innecesarias.
P. Usted ha visto cómo funciona la ayuda humanitaria sobre el terreno. ¿Cree que está siempre en buenas manos?
R. No siempre. Las ONG surgen de una sociedad con defectos y tienen defectos y a veces se equivocan. Pero las buenas, que las hay, son imprescindibles. El problema es que los gobiernos creen que a través de ellas pueden privatizar su responsabilidad y no es así.
P. ¿Es una utopía soñar con que el Tercer Mundo deje de serlo?
R. Sí, porque de su existencia procede la riqueza del Primero.

La foto es de Rosa Jiménez Cano. No seas soso y visita su blog www.rosajc.com

   

jueves, 14 de enero de 2010

Alcalá se queda sin Postre

El Postre, la pastelería histórica y casi centenaria de la calle del Tinte, cerró el lunes sus puertas. Fundada en 1926 por el vallisoletano Lino Gómez, su hija, Marival Gómez recordaba ayer cómo nació una de las confitería más famosas de la ciudad, que incluso, le robó el nombre a la calle y de ser de Tinte, pasó a ser, popularmente conocida como del Postre: "A mi padre le gustaba la repostería y escogió esa calle para montar su negocio. Me da pena ver cerrado El Postre".
Nunca fue una pastelería más. Junto con Salinas fue un lugar señalado al que llegaban desde Madrid clientes en busca del mejor dulce. Lino Gómez la creó en los años veinte, cuando se trasladó de su Valladolid natal a Alcalá, para montar un negocio de confitería, que era lo le gustaba hacer: hojaldres y bizcochos para endulzar al personal.
Su hija Marival Gómez rememora por qué su padre eligió esa calle y no otra: "Dudaba entre un local frente a la Plaza Cervantes y el del Tinte y optó por este último porque tenía mejor comunicación con la estación de tren. Antes el tren era el medio de transporte por excelencia", explica Gómez. La mirada del empresario dio en el blanco.
Una pastelería familiar de producción no masiva pero elaborada y artesanal, que continuó así hasta que echara el cierre durante tres años por culpa de la Guerra Civil y que volvió a abrir sus puertas, recuperándose poco a poco por la falta de materia prima y las penurias que arrastraban las cartillas de racionamiento.
Los viejos del lugar la recuerdan como una repostería con encanto, un lugar con estilo decorado con madera y crista. Sólo había mostrador, porque la parte de cafetería llegó en los setenta, cuando el cansado Lino Gómez, con 73 años de edad, traspasó la tienda a la familia González que se hizo cargo de la misma revolucionando el sector. Alcalá había crecido y la gente se podía permitir tomar algo fuera pero a diferencia que Gómez, los González no eran pasteleros. El padre era propietario de una carnicería en la calle Mayor y servía la carne a los soldados del cuartel, que por aquel entonces eran un floreciente negocio para la ciudad.  
Con unos y con otros, El Postre presumió siempre de costrada, un postre típico de Alcalá que hacían con una ortodoxia casi intransferible. Tanto que en una comida oficial de la Brigada Paracaidista, que siempre recurría a El Postre para endulzar a sus invitados, el general José Sierra soltó la cucharrilla a la primera probada para preguntar por quién se había encargado de ir a buscar la costrada esa vez, porque ésa no era de El Postre.  Las rosquillas de Alcalá eran otra especialidad muy propia de la casa. Los González son conocidos por ser dueños de los Topeca, uno en la Plaza de Cervantes y otro en la calle Mayor y del hotel del mismo nombre de la calle Cánovas del Castillo, que ya cambió su denominación. La palabra Topeca, formada con las dos primeras letras de los nombres cada uno de los hermanos González –Toni, Pepe y Carlos– se convirtió en una marca personal de otro tipo de negocios para una ciudad que cobraba importancia. También se vieron envueltos en la controversia, a principios de los noventa, por la una presunta mala manipulación de los alimentos que servían.  
En la presente década, ya en 2003, pasó  a manos de Antolín Moreno –su familia es propietaria de Las Cuevas de Antolín y La Cúpula– y de su hijo José Luís, que ha esperado a pasar la bonanza de los roscones de navidad para echar el cierre de una tienda y de una página en la historia.

"Mi padre fue el pionero de la costrada en Alcalá"
Lino Gómez, fue el pionero de la dulce costrada en la ciudad complutense. Su hija, Marival Gómez evoca cómo el manjar de hojaldre, llegó a El Postre para quedarse, bien sentado y agusto.
La 'culpable' de la receta fue una amiga de los Gómez. Conchita Azaña era su nombre. "Era alcalaína y recuerdo que mi padre le tenía mucho cariño porque era muy buena. Un día vino de una boda de Zaragoza y le contó a mi padre que había tomado un postre delicioso. Le explicó los ingredientes que llevaba y mi padre los mezcló e hizo su propia costrada" apunta Marival. Gracias a la insistencia de Conchita para que don Gómez reprodujera aquel dulce bocado, Alcalá pudo presumir de costrada complutense durante décadas.
"La pena es que la costrada de Alcalá no se ha visto tanto. Así como sus rosquillas se conocen en más lugares de España, y en Madrid la gente ha oído hablar de ellas, este postre ha pasado más de largo", comenta la hija del fundador.
A Marival Gómez le une, como es lógico, un sentimiento fuerte hacia El Postre. Se entristece cuando le preguntas por el cierre: "Creo que la pastelería forma parte de Alcalá y para mí, bajar de mi casa a la calle, y ver la confitería cerrada me da pena. Pero así son las cosas", dice

Foto a la UE: salimos movidos y cayendo

Las comparaciones son odiosas. Pero son inevitables en economía. Como la crisis ya ha tenido recorrido, la foto de los países queda mucho más clara: estamos en los peores puestos, aunque bien acompañados. Tenemos, oh my God, a los caballeros ingleses, que nos vencen en desastres bancarios porque aquí sólo le hemos visto las orejas al lobo. Pero les ganamos en el arte de la caía libre: se despeña un 0,2 en diciembre la isla y nosotros un 0,3. No quedan muchos países equiparables con España (y Reino Unido) con los que medirse. Francia, Alemania, Italia... ¡Chequia! Todos crecen este año. Sí, Grecia nos igualaba a finales de año, pero los últimos acontecimientos hacen pensar nos robará protagonismo unos días. El Ejecutivo de George Papandreou ha diseñado un plan para reducir su déficit presupuestario al 2,8% del PIB para 2012. Dicen que los ricos también lloran y que los nórdicos también se hunden –de vez en cuando– así que ahí están los  suecos y los daneses... y los finlandeses. Qué malos son los bancos... tuvieron la culpa de todo... No se habla de otra cosa. Pero Suecia ya está en números negros: por algún sitio tenía que salir el sol. Y quien diga que el negocio de prestar no volverá a ser el mismo es que es un ingenuo.

Pensaban que me habría olvidad de los países del este y el centro de Europa: Rumanía está hundida en la recesión, con un sector inmobiliario que no aguanta y saltando de una crisis institucional a otra. El grifo de las remesas se ha cerrado: ¿pueden ir las cosas peor? Pues sí: en Letonia la gente no se fia de los bancos y los bancos no se fían de la gente. Igual pasa en Estonia, pero en Lituania hay esperanza y a finales de 2009 había frenado su caída. Hungría es un desastre similar al rumano, coronando el desempleo con algunas huelgas de transportes que paralizan a la capital de tarde en tarde. ¿A alguien le va bien en Europa del Este? Sí: a Polonia. No es que haya salido de la crisis. Es que no se puede decir que haya entrado. Su economía aumentará hasta un 4% en 2010 y será la sexta de la UE. Orgullo polaco muy merecido.  Czesc!

¿Cómo lo hizo tan bien polonia?
Dicen que el secreto está en la fuerte demanda exterior, la poca excitación inmobiliaria en el pasado reciente y que el sector privado demostró su capacidad para dominar las circunstancias negativas. Los polacos, poco dados a la euforia, han hecho recortes por su cuenta. La crisis ha hecho que cada vez sean más los que acercan a comer en alguno de los restaurantes subvencionados, conocidos como "bares de leche". Son reliquias del tiempo comunista donde los bolsillos más exigentes pueden disfrutar de platos de toda la vida por poco más de medio euro. Una sopa de tomate con arroz por sesenta céntimos: si van, no se la pierdan. Es una experiencia vital.

Cancelan su vuelo y le pierden las maletas

La nevada y el temporal se cebaron con muchos viajeros que pretendían tomar un avión el lunes. Un joven alcalaíno, Cecil A. M., puede contar que se llevó la peor parte. No pudo volar porque su avión no salió. Pero aun así Iberia se las arregló para perderle las maletas. Cecilio, de 29 años, estuvo en Barajas desde las siete de la mañana hasta las cinco de la tarde. Facturó, pero al final el vuelo se canceló. Y cuando fue a reclamar su equipaje le dijeron que no estaba: "Había volado". Hasta ayer por la mañana al fin pudo volar, pero sus maletas siguen sin aparecer. "Espero saber algo mañana [por hoy]", dice resignado.

miércoles, 13 de enero de 2010

Paco Barrabás

Yo no me fio de un concejal que tire siempre la basura a su hora. Una cosa es ser cívico y otra tener un control total del espacio y el tiempo, que es exclusiva del mismo demonio. Por eso la piedra que ha lanzado Jesús Domínguez –el guardián de las esencias medioambientales del PP– contra el muro socialista sólo me interesa por dos cosas: porque la lanza y esconde la mano y porque en el otro bando han preferido quedarse callados afinando los instrumentos. Durante los últimos años el edil de Medio Ambiente nos ha hecho ahorrar agua, romper menos cosas y tirar la basura donde se debe. Tal vez su legado sea más importante que el de un edil de Urbanismo, porque la ciudad está casi hecha del todo y es más urgente conservarla que completar el puzzle. El civismo no se puede inaugurar y no saldrá en las enciclopedias: es abstracto y global. Así que si Venecia llega al siglo que viene sin ahogarse habrá que ponerle el nombre de Domínguez no a una calle veneciana, pero sí al menos a una trattoria: Pizza Jesús, picante y preparata la mattina presto.
Domínguez es junto con Gustavo Severien el wasabi del equipo de gobierno. Si te pringa estás perdido. Como es de la vieja escuela no le pasa como a Manuel Peinado, que se le saltaban las lágrimas en los recitales de poesía. Es capaz de pegarle un zapatazo verbal a los endecasílabos de Francisco Peña y dejarlo al pobre arrabalesco para toda la vida. La munición de Domínguez es de radio muy mañanera. Por eso va con las pilas cargadas todos los días gracias a las tertulias liberales, esas que cuando las escucha uno lamenta un poco que la Guerra Civil no haya durado un poco más para haber rematado la faena.
Si eres sociata te espera camuflado junto al contenedor en plan Rodríguez de la Fuente a ver si pecas. Como yo soy periodista a lo mejor tiro la basura a mi hora pero peco de pensamiento soñando con contenedores de plástico llenos de espaguetis con tomate. Me leerán la mente y me postearán con Barrabás, que encima me susurrará un soneto. Señor, perdónalos, que no saben lo que reciclan.

lunes, 11 de enero de 2010

Se busca culpable para gran nevada

En Rusia hay una criba cada invierno. Los mendigos con suerte acaban en puerto seguro y a los despistados los encuentran con el deshielo. La muerte por fío, dicen, es más dulce que la muerte por calor. Se quedan dormidos en la dulce borrachera mientras la tensión tiende a cero. Los llaman copos de nieve y hay un teléfono al que puedes llamar para que vengan a retirarlos: por favor, hay un señor gordo congelado en la salida de mi garaje. Caen carámbanos de un metro de altura desde las cornisas: una vez casi me atraviesa uno. Así que la gente anda por la calzada, porque las aceras son peligrosas. La nieve se mezcla con la mugre y no hay quien la derrita, es una masa negra que no refleja la luz y que hay que atacar con varas de hierro.

En España la nieve tiene algo de negocio o por lo menos de diversión. Pero mucho de molestia. Amanece el españolito y ve todo blanco: qué bonito. Luego ve su calle atrancada: no me abrieron paso, me tienen olvidado... Los alcaldes, esa gente tan sufrida, atracan las salinas de toda España para que el vecino no levante la voz. Los políticos tienen miedo a los elementos, pero los elementos no temen a los políticos. No están a su alcance, pero está feo decirlo.