viernes, 9 de abril de 2010

¿Madrid-Barça? Para clásicos, Homero y Dante

Ya hemos tenido nuestra pachanga de bilis ibérica con el Estatut y tú y yo sabemos que el partidito de hoy (¿o es mañana?) no servirá para dilucidar nada: la barrigoncia del catalán medio y la del madrileño average describen logaritmos similares, así que poco orgullo castizo me deparará ver golear a los de blanco. Y poca pena, también, ver morder el césped a una u otra panda de millonarios fornicadores-en-serie que son tomados por atletas por los inocentes niños.
¡Un clásico! Sí, ustedes lo han dicho. Tan clásico que puede volver, con Homero, Dante y compañía a la respetable estantería. Ya se ocupará el kiosco al día siguiente en darme la buena nueva: desde dentro del cine no podré sentir los berridos cochineros por todo el vecindario cada vez que la pelotita se les pone en situación de triple amenaza. No digo que la gente reserve sus botes en el sillón para cuando le vuelvan a dar el Nobel a Paul Krugman, pero esos chicos en pantalón corto son un segundo en la historia del deporte mundial. Cuando el hombre no pueda correr más rápido, saltar más alto o lanzar más lejos le daremos un balón para que la decrepitud de nuestra especie le sea más llevadera.
Mientras tanto no hay otros deportistas que los que los que pasan hambre, llevan una vida ascética y soportan las adversidades de la competición en silencio y sin llorar jamás. A los mocosos catalanistas que no son catalanes y a los alevines merengues que dicen que se aburren de jincar en Madrid no les daré ni un minuto hasta que aprendan a hablar. O a perder.


“No se potencia lo público para hacernos elegir coles privados”

Secundino Hernández llegó a la presidencia de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos a principios de este año. Su organización tiene federadas a buena parte de las agrupaciones de padres de la ciudad y tiene asuntos como el fracaso escolar y la falta de plazas entre sus prioridades.
Lleva a su vástago al colegio de Espartales y se le nota cómodo  hablando de cómo arreglar el mundo en una sentada. Se declara respetuoso con la enseñanza concertada pero al mismo tiempo preocupado por el doble juego de ofrecer las dos opciones dejando que la pública se llene para empujar a los padres a la puerta de colegios privados como el Alborada, que segrega a niños y a niñas.
–Se han publicado los resultados de la prueba de Sexto. Y por alguna razón la discusión se vuele a quedar en si deberían ser divulgados o no.
–Si la única conclusión que se hace es un ranking de quién es peor o quién es peor... todo esto no ha servido de nada. Hay que tomar medidas, y para eso hacen falta más recursos para poder hacer desdobles en asignaturas como matemáticas o lengua.
–Se habla de poca disciplina. ¿Son los niños ahora distintos?
–Sí, y son distintas las familias.  Hemos perdido el principio de autoridad, porque los hijos no deben ser amigos: deben ser hijos. Ahora trabajan ambos padres y eso el chico lo nota, pero sobre todo tienen un bombardeo de información que necesita ser filtrada. Es necesaria la figura de los padres, y por muy bueno que seas no sirve si no pasas tiempo con tu hijo. Si estás trabajando y él en actividades extraescolares...
–¿Los datos de vandalismo escolar revelan que la permisividad mal entendida no es buena?
–Es la ley del péndulo, y ahora se habla de volver a dar autoridad al profesor: siempre la ha tenido, se trata de dar poder.
–Se ha hablado de repartir inmigrantes por los centros de una manera más equitativa. ¿Está de acuerdo?
–Generalmente son colectivos desfavorecidos y no les puedes decir que se lleven el niño a la otra punta de la ciudad, puedes encontrarte con que se quede sin escolarizar. Y estoy convencido de que en la concertada hacen el filtro que quieren, con lo cual van a la pública. Luego, si hay un alumno problemático, afecta a toda la clase. Y ahí lo que hacen falta son equipos de orientación, que en Alcalá están bajo mínimos. Pero si hubiese que hacer una redistribución de alumnado podría haber al menos unas rutas para descargar a las familias de acercar al niño. Es lo que se hizo en el caso del Hemingway cuando no estaba listo...  
–Precisamente le iba a preguntar por ese centro...
–...eso es un desastre. Hacía falta otro colegio en el Ensanche. El Mozart está saturado, pero el Hemingway tiene la mitad de parcela que el religioso. Se dijo que tendría línea tres: mentira.  El Alborada está funcionando con una inversión privada fuerte y los padres tienen sus creencias. Hay muchos que han pedido el Alborada, pero no con la cantidad que se esperaba. Nuestra percepción es que no se está potenciando la construcción de centros públicos porque se trata de forzar que la gente vaya al Alborada. 
–Donde no se ha dejado de avanzar es en el plan de colegios bilingües.
–Hay que potenciar la enseñanza del inglés. Pero se enseñan otras materias en inglés... ¿Nos interesa más que aprenda inglés o que entienda el concepto que le explican? Y a día de hoy no se sabe si entienden esos conceptos. No hay pruebas de valoración específicas.
–También les preocupa la atención a alumnos con necesidades especiales en la enseñanza
–Ha estado siempre muy maltratado el tema de estos niños, algunos con transtorno del espectro autista. El año que viene se abrirá un aula nueva, lo que es una buena noticia porque antes se quedaban parados en sexto. Pero el problema es que el tratamiento que se da a estos problemas dependen de la sensibilidad de la dirección de área. En el sur llevan cuatro años con programas específicos, pero en este caso se han movido porque hemos insistido mucho y al final el concejal se ha movido con nosotros. Gracias a eso se ha hecho algo.

Un bizcocho de campeonato

Muchos se frotaban los ojos. Pero era verdad. En pleno centro de Madrid, un grupo de estudiantes estaba montando el bizcocho más grande del mundo elaborado con levadura Royal.
Una treintena de estudiantes de la Escuela de Hostelería y Turismo  de Alcalá prepararon 48 metros cuadrados de este  postre, para repartir gratuitamente 14.000 raciones entre todas las personas que se acercaron hasta el parking descubierto de Nuevos Ministerios.
"Empezamos a las siete de la mañana, aunque el bizcocho nos lo traían cocido", explica Eduardo Usedos, uno de los estudiantes de primero y segundo que participaron en la gesta. Sobre la mesa enorme sobre la que reposaba el bizcocho había una plantilla que servía de pauta para distribuir la decoración. Y otra plantilla más sobre el bollo guiaba a la hora de repartir los adornos. Daniel López, otro de los alumnos, pasará mucho tiempo sin volver a ver tanto dulce junto. Lo mismo que sus profesores, Diego Domínguez y Miguel ángel Corral, que acompañaron en la operación bizcocho. Todos bajo la batuta de Luciano Villar, el  chef que aceptó el desafío. Mientras los estudiantes daban forma al postre durante toda la mañana. Había mirones, curiosos, glotones y algún famoso de ocasión: Bertín Osborne y su mujer, Fabiola Martínez, formaron parte de los invitados al evento, segun reseña la web de Reyal.
Dos de los asistentes, además, volvieron a casa con sendos premios  de 500 euros que estaban escondidos entre las raciones que se han repartido. Junto a estos dos grandes premios, se repartieron además más de 4.000 bolsas-receta, para el que lo quiera intentar en casa. La iniciativa de elaborar ese enorme bizcocho ha servido para presentar el nuevo logo de Royal, por lo que el  postre se preparó con la forma de la nueva imagen de la marca. Los alumnos no lo olvidarán.

jueves, 8 de abril de 2010

Cuando la cerveza es parte del convenio

Llegará un día en el que los derechos y los deberes en las empresas sean la misma cosa. Mientras tanto producir es el resultado de un tira y afloja de patronos y obreros, aunque las corbatas o los cuellos al descubierto se puedan intercambiar. Leo estos días que los trabajadores daneses de Carlsberg llevan dos días en huelga, pero sus reivindicaciones no tienen que ver con salario u horarios. No, tampoco hay penurias en la cadena de producción o ratas en la cantina. Es la prohibición de beber cerveza durante el trabajo la que ha provocado que el cuarto fabricante mundial de esta bebida se encuentre paralizado desde el miércoles. Si usted es fan de esta cerveza podría hacer acopio de provisiones por si el conflicto se encona. Y todo sucede porque la empresa danesa introdujo el pasado 1 de abril nuevas medidas laborales para los empleados, que incluían la polémica prohibición. No sería raro que en la redacción en la que yo trabajo o en la oficina en la que lo hacen muchos de los que leen esta columna, vetasen el bebercio por una cuestión de orden y de prioridades. Pero claro: están las tradiciones. Resulta que la historia de Carlsberg es particular. En sus fábricas siempre ha habido cerveza y todo tipo de refrescos. Ahora, con la nueva medida, se han retirado todas las cervezas de las neveras. El único sitio donde pueden encontrarse es en el comedor de la empresa. El mejor sitio, digo yo.

Sin embargo, los conductores de la empresa mantuvieron su derecho a beber hasta tres cervezas al día fuera de las horas de comida. Tal vez para prestar porosidad a la cultura empresarial. Pero claro, esto provocó que los trabajadores de almacén comenzaran una huelga el pasado miércoles, que según leí el jueves ha sido secundada por otros sectores en solidaridad. Beber es vivir, y vivir es luchar. Hasta la patronal Dansk Industri han tenido que intervenir para buscar una solución. Nadie, por muy cervecero que sea, entenderá este vicio de pedir aunque sea sólo espuma. Pero ceder, esta vez, será fácil: materia prima sobra. 

el derecho a no fumar y trabajar.
Vamos a darle la vuelta a la tortilla. El Dinamarca se habla del derecho a beber en el curro lo que otros sólo catan fuera de él. Pero... ¿y qué hay del derecho a no fumar... pasivamente en el curro? El tabaco es responsable de la muerte de 1.000 trabajadores de hostelería cada año. Entre otras cosas por enfermedades relacionadas con la exposición a las partículas en suspensión en los locales atestados y apestados donde se fuma sin contención. Esta contaminación ambiental es diez veces más alta que en la calle y excede entre cuatro y ocho veces la recomendada por las autoridades sanitarias. ¿Se puede trabajar así? Los mineros envenenados del siglo XIX no necesitan imitadores.

miércoles, 7 de abril de 2010

La furia de Mo

Como el mejor héroe es anónimo, es bueno que éste lo siga siendo. Nuestro joven jardinero estaba rastrillando un castigado parque de la ciudad. Apareció un vecino de los que no se cagan al verte porque ya lo hace su perro por él. Su mascota hizo sus necesidades sobre el césped bajo la atenta mirada de nuestro héroe, al que llamaremos Mo.
Mientras el can acababa, ambos humanos intercambiaron una mirada. Mo escrutaba al contrario, esperando un gesto de civismo o tal vez todo lo contrario... en plan "alégrame el día". El vecino tenía un aire chulito, y sin apartar la mirada de nuestro héroe tiró de la correa de su mascota para emprender el camino sin recoger la plasta. Mientras veía la figura alejarse, Mo sintió en su cabeza sonar la música de un western. Al ponerse en jarras notó el vacío en su cintura, le faltaba una buena smith&wesson con la que rematar de dos tiros al villano. Pero quién necesita un arma cuando abunda la munición.
Avanzó diez pasos hasta la escena del crimen y tomó el cagarro con sus guantes de jardinero. Tal vez incluso lo hizo hasta con mimo; sabiendo que, aunque el material era inmundo, el fin que le aguardaba era noble. Aunque no había filisteos observando su hazaña, arqueó la espalda como David en el Valle de Elah y arrojó el mierdolo con esa fuerza interior que nos asiste en los actos de justicia.
Buen disparo, Mo.
Impactó el residuo canino justo en la espalda del sujeto incívico. Lamenta este periodista no poder ofrecer datos sobre la marca de la chaqueta o no haber presenciado la escena posterior en la tintorería, en la que tras huir al trote cochinero del lugar del crimen un ciudadano explica cómo un chucho –el suyo– le cagó a la altura del omoplato.
Pero nos alegramos, por fin, de que entre tanto incivismo vecinal y torpeza sancionadora alguien se levante en armas contra lo que al resto nos hace bajar la cabeza por precaución de no pisar. Otros deberían bajarla avergonzados, pero lo que la ética no consigue lo logra la metralla ajena. Y la gran puntería del bueno de Mo.

martes, 6 de abril de 2010

Tragarse el oro

Los periódicos devuelven estos días a España la imagen del país que somos: cesantes, comisionistas e infelices intentando mear más alto que el vecino. Se roba mucho y mal, porque los palacetes se nos escapan de nuestra biografía si no espabilamos y los cogemos al vuelo: la trama del Gürtel, el caso de Matas, el robo de los otros... todo se gesta por el quiero y no puedo y al final por las bravas se sale de la pobreza y por las bravas se entra en la cárcel. Los hay que no saben vivir sin escalar  porque, una vez que rozaron en paraíso, aprendieron que todos los que están ahí arriba deben su holganza a un tatarabuelo ladrón o por lo menos pirata. El pasado no se puede cambiar, pero te puedes llenar los bolsillos en el presente. Si te pillan te tragas el oro y por una vez en la vida sabrás donde ir a por él. Dómine Cabra

domingo, 4 de abril de 2010

Alcalá despierta con la Agonía

xavier colás n alcalá
Pasaban unos minutos de las 6.10 de la mañana cuando asomaba a la calle Santa Úrsula el Cristo de la Agonía, con la cruz a cuestas y ante la silenciosa mirada más de un centenar de personas ateridas por el frio. Durante la representación de su camino hacia la muerte lo acompañaron las velas de la multitud, fiel a pesar de la hora y también los cantos de las monjas. Había mujeres mayores, familias, niños y hasta estudiante erasmus que volvían de fiesta o partían de excursión. Una vez al año el que trasnocha y el devoto se dan la mano entre un retiñir de cadenas. 
El encuentro del Cristo con los fieles se vio atronado por una frase a Judas que una voz femenina leyó por megafonía: "Lo que has de hacer, hazlo pronto". Un muchacho, justo a ese momento, empezaba a llorar entre el público abrazado a un amigo. La cofradía, famosa por ser la más madrugadora, recorre en su procesión las calles del centro de la ciudad al despuntar el Viernes Santo. Y así, con silencio y algunas emociones encontradas, volvió a despertar al centro esta cita con la muerte. Algunas ventanas se abrían al rumor de los pesados compases de la banda de música. Se asomaban mujeres en bata y alguna se santiguaba, el fin de semana iba a llegar por con sueño atrasado, pero la escena lo merecía.  
Los fieles seguían a la comitiva en silencio por las callejuelas vela en mano. Como siempre, había gente de todas las edades. La mayoría eran asiduos de la cofradía pero también algunos que, tras encontrar la procesión por casualidad otros años, quieren repetir. Tras el paso procesionaba el alcalde, Bartolomé González, acompañado de los ediles Jesús Domínguez y Marcelo Isoldi. El PSOE estaba representado por Javier Rodríguez y Yolanda Besteiro. La calle Mayor se despertaba con el sonido de las cadenas y al paso de los cofrades asomaban un par de cabezas del Oh-La-La. La curiosidad se iba multiplicando al paso de la procesión.
Tras desfilar por delante de la Cisneriana se pararon un momento para recibir los cantos de las monjas Clarisas y las Carmelitas Descalzas, que desde su confinamiento rinden cada año homenaje a esta expresión religiosa y popular muy típica de la Semana Santa de Alcalá.
Desde que pasadas las seis y cuarto de la mañana los cofrades, con capirote rojo y vestidos de blanco, sacaron los dos pasos que simbolizan el camino de Jesús hacia la cruz, hasta la vuelta al punto de partida la ciudad había amanecido, y a la Semana Santa por el contrario le quedaba la recta final. Normalmente la luz sorprende a los cofrades recibiendo los cánticos de las Clarisas y las Carmelitas Descalzas. Pero esta vez el día tardaba en despertarse, ofreciendo al camino una estampa más clandestina. En la parada junto al convento, las metáforas de cada año: "Era noche en los hombres, negrura en el corazón... la cobardía es noche... lloró la naturaleza... el condenado era Dios". Carmen Cerezo está acostumbrada a pellizcar los corazones desde el otro lado de la megafonía, remitiendo a pasajes de la historia sagrada que convierten la procesión en una representación.

Entre los cofrades caminaba uno más, pero con una carga más dura. Descalzo, con los pies encadenados y portando una cruz. Pero el sacrificio cobraba esa mañana muy diversas formas. Manos frías, gorros y bufandas viviendo las que seguramente son las últimas horas de silencio. En Cuatro Caños los pasos empezaban a mezclarse con los rumores de una ciudad que despierta. Del otro lado de la calle llegaba la música a todo volumen de la gasolinera San Isidro. Justo al paso del Cristo sonaba Wonderwall, de Osasis: "Y todos los caminos que te guían hacia allá se están poniendo difíciles y todas las luces que iluminan el camino están apagándose". Con distinto espíritu volvían capirotes y cadenas a su escondite.

Pascuas sincronizadas

Por caprichos del calendario este año ha coincidido la Semana Santa con la Pascua ortodoxa. Los rumanos de la ciudad celebraron la noche del sábado al domingo su Pascua portando velas por la calle, danto una apariencia curiosa a otros barrios de la ciudad por los que jamás pasa una procesión.
"Recordamos la resurrección de Cristo y  su victoria sobre el pecado y la muerte: pensamos que todo nos irá bien a nosotros y a las personas que nos quieren porque esto es la manifestación  divina", explicaba un padre de familia rumano en Juan de Austria junto a sus hijos, todos con velas en la mano.  
El sábado fue por todo esto un día de velas, cánticos, participación y bendición de comidas tradicionales. La fecha de Pascua conmemora una celebración cristiana que recuerda la resurrección de Jesucristo. Varía para cada Iglesia, y sólo en algunas ocasiones logran coincidir. El año pasado hubo siete días de diferencia entre la pascua cristiana y la ortodoxa. El año que viene ambas pascuas volverán a coincidir: será el 24 de abril.