jueves, 13 de mayo de 2010

¿Qué más puede pasar?

Grecia ha pasado en las últimas semanas por la fase de advertencias, la de miedo al abismo, las medidas impopulares y por último los disturbios. ¿Es España la siguiente Grecia? Los indicadores económicos mantiene diferencias, aunque en ambos casos la secuencia de los hechos arrancó de modo similiar: malos datos primero, tirón de orejas después y medidas tajantes al final.
En el último mes del año pasado ocurrió algo parecido a lo que le sucedió a España en abril. La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's puso en vigilancia "con implicaciones negativas" el rating de la deuda soberana helena, situado en A-, un peldaño más cerca del suspenso en confianza.
El plan de austeridad contempla un ahorro de 30.000 millones de euros mediante duros recortes salariales, tanto en el sector privado como el público. Además, vetará nuevos contratos de funcionarios en los próximos tres años, aumentará la edad de jubilación y prevé una subida de impuestos.
El 2 de mayo de 2010 fue el equivalente al 12 de mayo español. Papandreou, menos cariacontecido que Zapatero porque él llegó al Gobierno enj octubre y jamás negó la crisis, anunció al pueblo griego la gran factura social del rescate. Muchos aspectos se repiten en España: recortes salariales en los funcionarios, reducción de pensiones... Pero también hay un aumento de impuestos a empresas, el IVA y especiales al combustible, alcohol y tabaco. "Los sacrificios de hoy son duros pero necesarios. Es la decisión correcta", dijo el primer ministro. 
Un día después del ajuste en España, el Gobierno portugués anunció un aumento generalizado de impuestos y un recorte drástico del gasto para ahorrar 2.100 millones de euros y reducir este año el déficit público al 7% del PIB, por debajo del 8,3% previsto inicialmente por el Ejecutivo. Aquí PP y PSOE están enfrentados pero en cambio el plan portugués ha sido pactado con el Partido Social Demócrata (PSD), que es la principal fuerza de la oposición. .
Allí el Gobierno recortará 150 millones de euros en las indemnizaciones compensatorias a las empresas públicas, 100 millones (5%) en las transferencias del Estado a los municipios. Y además rebajará en un 5% los salarios de ministros, diputados y alcaldes: una rebaja menos pronunciada, pero más generalizada.

miércoles, 12 de mayo de 2010

¡No hija no!

Recuerdo la Transición con mucho sol, gente con abrigos feos, programas rollo en la tele y una generación de veinteañeros muy contentos por razones que yo desconocía. Había un Suárez en la tele, una Caponata y un montón de pelis de mayores. Con el tiempo, vinieron los matices, no vamos a discutir de ese tema más. 
Fue una época en la que de los armarios no salían gays con ganas de contarlo: brotaban mujeres desnudas. Pasaba sólo en las películas, que son siempre una traducción inexacta pero al menos desinteresada de lo que tiene el país por dentro. Sobraba reserva espiritual y queríamos llevar a alegría del gazpacho y las sevillanas a otros ámbitos más íntimos. Fue la época del destape, las películas S, los guiones absurdos para hacer sitio a un par de pezones cada diez minutos. Antonio Ozores, que se marchó ayer para siempre justo a la hora de comer, remató con sus balbuceos lo que los políticos estos días no son capaces de decir. Hoy los periódicos se hartarán de elogios, pero él había dejado dicho que le daba igual cómo le adornasen a su muerte: “Yo ya no estaré, así que me da igual... que piensen lo que quieran”.
Usuarios de twitter adelantaron el fallecimiento del actor, en una muestra de que en los armarios no queda nada por sacar, vivimos en una realidad agujereada por la red. No tenemos miedo más que al miedo mismo y no importa lo que anden cuchicheando las vecinas porque con el griterío de los demás, los jadeos del fondo, los chillidos constitucionales y el retiñir de las monedas en el cazo de los de siempre no hay quien se entere de nada.
“¡No hija no!”, le han dicho a la ministra de Economía en Bruselas. De los polvos electorales de ZP vienen estos lodos, y durante lo que queda de legislatura nos espera una clase política ozorizada en el peor sentido de la palabra: no hablo de talento, sino de cantinflear con sílabas inventadas. Encadenando una perorata ininteligible esperando que, como en aquella escena, una odalisca brote desnuda del armario sin venir a cuento y el genio diga: “Hija mía qué buena estás”.




Antonio Ozores, un tipo único. In memoriam.

Y digamos bien fuerte todos por una vez: "¡No hija, no!"

lunes, 10 de mayo de 2010

Gallizo dice que también hay abusos entre mismos sexos

La secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, rechazó en el Senado culpar a la Ley de Igualdad y la presencia de funcionarios varones en las cárceles de mujeres de los supuestos abusos sexuales cometidos por funcionarios a varias internas de la prisión madrileña de Alcalá Meco, hecho que hizo caer a la dirección el mes pasado, y argumentó que en las prisiones también hay casos de relaciones sexuales entre el mismo sexo ante los que hay que estar vigilantes.
"Hablamos de un caso indebido de una persona y da igual si es hombre o es mujer, o si con quien tiene el comportamiento indebido es una mujer o un hombre, porque también se dan ese tipo de casos de relaciones entre personas del mismo sexo. Creo que no se le escapará a nadie que es una circunstancia sobre la que estamos vigilantes y por lo tanto no tiene nada que ver una cosa con la otra", explicó Gallizo respecto a la relación que el PP hace de los hechos de Alcalá Meco con la Ley de Igualdad.
En ese sentido, defendió que en distintos ámbitos de la sociedad se dan otros casos de abusos sexuales, incluso a menores, lo que, a su juicio, demuestra que lo acaecido en la cárcel madrileña no tiene relación con la igualación de escalas, la ley que permite la presencia de funcionarios varones en cárceles de mujeres y viceversa. 
Gallizo estuvo "buscando en Google" antes de su comparecencia ante la Comisión de Interior de la Cámara Alta y se refirió a casos similares de abusos sexuales como el relacionado con el cuidador de una guardería de Madrid, acusado de vejar a niños de tres años, un médico de Gijón, acusado de vejar a una paciente, un fiscal, un profesor de música, un catedrático, un cabo de los Mossos d' Esquadra o los religiosos carmelitas, entre otros. "Ya me dirán qué tiene que ver esto con la Ley de Igualdad", remachó."Somos firmes en la defensa de un modelo de actuación acorde con la legalidad de nuestros funcionarios, pese a que haya a quien le parezca morboso seguir insistiendo en un tema personal que afecta a quien ha cometido un hecho que es objeto de una investigación", lamentó.
Gallizo recordó que no le "tembló el pulso" a la hora de cesar a los responsables de los hechos y añadió que "no estaría mal que se aplicaran algunos el cuento y que cuando haya sospechas fundadas de un comportamiento irregular de alguien, apartarle, y si luego se demuestra que no tiene responsabilidad, que se le vuelva a reponer".
La presunta actuación irregular hacia presas de la cárcel de Meco I (Madrid) afecta a un solo funcionario, que ha sido apartado de su puesto hasta que se complete la investigación, según aclaró en el Senado Mercedes Gallizo, secretaria general de Instituciones Penitenciarias. "De toda la historia yo no tengo ninguna responsabilidad más allá de haber intervenido para aclarar la situación porque se estaba creando una situación que no era buena", zanjó ayer Mercedes Gallizo quien aprovechó para defender a los funcionarios del centro de Alcalá Meco "que se han sentido maltratados". "Debo defenderles y quiero defenderles", dijo.
En este sentido acusó al PP de acudir a un hecho concreto en lugar de referirse a la situación general de la Administración. De este modo, respondió a la intervención de la senadora del PP, Encarnación Naharro, quien criticó la igualación de escalas en la Administración Penitenciaria. Basó sus críticas en los hechos acaecidos en la cárcel madrileña de Alcalá Meco, cuya directiva fue cesada el pasado mes de abril, tras conocerse que algunos funcionarios podrían haber mantenido relaciones sexuales con algunas internas a cambio de favores.    "Pueden ser hechos puntuales, pero no dejan de tener gravedad", dijo Naharro, quien preguntó a Gallizo si se ha planteado la reforma de la igualación de escalas. "Ya hablamos de que este tipo de problemas podían surgir", añadió la dirigente popular, al tiempo que aseguró que la "Ley de Igualdad está muy bien, pero igual que no hay cárceles mixtas donde se mezclen internos e internas, tal y como estaba hasta ahora el sistema estaba bien", dijo el portavoz del PP.
Gallizo añadió que cuando el PP estaba en el Gobierno central ya tomó medidas para integrar las escalas de funcionarias de prisiones, muy parecidas a las que ahora critica.