viernes, 25 de junio de 2010

Cuando lo ves cerca ya es tarde

La megafonía de la estación Alcalá-Universidad anunciaba en la tarde de ayer la prohibición de cruzar las vías, pero algunos no hacen caso. No querer pagar el billete, el largo camino hasta el paso subterraneo o la "comodidad" de cruzar los carriles son algunas de las excusas utilizadas para realizar este tipo de imprudencias en las estaciones de la ciudad, pero no las únicas.
Que un trágico suceso sacuda el país, como es la muerte de más de una decena de personas en  Castelldefels, desanima a los más imprudentes. La estampa de personas cruzando las vías se ve a diario en las tres estaciones de Alcalá, y eso que se arriesgan a una multa de entre 6.000 y 30.000 euros. En La Garena, algunos usuarios apuntan a que suelen ser los "extranjeros" los que saltan las vallas para no tener que pagar el billete. Pero es todo tipo de gente, muchos jóvenes pero también hombres y mujeres mayores. Por su parte, en el apeadero de la Universidad es la distancia que separa la entrada de Cuadernillos hasta el paso subterráneo lo que les hace pasar por el medio de las dos vías.
Juegos, vaguería o, simplemente, escaquearse de pagar el billete son algunas de las causas que llevan a estas personas a realizar esta inoportuna 'hazaña', que no hace distinciones entre pueblos y ciudades. Aunque las altas concentraciones de población siembre copan los titulares luctuosos.  En Alcalá el entorno de la estación, la zona de Los Nogales y La Garena son las más peligrosas. En 2008 murió un joven al paso de un tren. Y aunque la mayor parte de los agujeros se han tapado, la gente se sigue abriendo camino para cruzar por las bravas sin miedo a los trenes de largo recorrido que pasan en cualquier momento.
Luis es maquinista desde hace 26 años. Cuando desde los mandos de su tren de mercancías, de 1.200 toneladas de peso, se acerca a Madrid, el corazón se le pone en un puño. "Cuando ya voy a la altura de Guadalajara tengo mis cinco sentidos activados y ese punto de estrés que hace falta para reaccionar en menos de un segundo". Como la mayoría de sus compañeros, ha pasado por el duro trance de arrollar a alguien:  "No te olvidas en la vida, recuerdas el sitio, la fecha y la hora".
"No sé cómo no le ha dado un infarto a un maquinista todavía", se lamenta. Constantemente se ve obligado a utilizar el silbato para advertir a la gente que camina junto a las vías, "no puedes frenar el tren cada vez que hay alguien a este lado de la valla, el que camina por ahí sabe que pasan trenes". Si no se dan por aludidos se ve obligado a utilizar el dispositivo de emergencia, aunque ya está muy cerca, y activar varios frenos que lleva el tren: "Entonces normalmente dan un pasito a la derecha, cuando has pasado de 150 kilómetros por hora a 80 y te has llevado un susto tremendo, y esto sucede todos los días". En ese momento quisiera bajarse de la cabina y ajustar cuentas con el imprudente. Aunque el único momento en el que está obligado a hacerlo es cuando de verdad se ha producido un arrollamiento, y en ese trance algún compañero suyo ha estado cerca de ser linchado. Antes, recuerda, era peor: "Estábamos obligados a retirar el cadáver de la vía  nosotros mismos".
Pasa por la estación de Alcalá con frecuencia, aunque teme más la franja Vallecas-Vicálvaro. En otros tiempos, la zona de Santa Eugenia tenía también su peligro, "con drogadictos y gente fuera de sí cruzando por las vías, aquello era tremendo". Así que Luis teme a los borrachos, a los drogadictos, a los chavales que hacen juegos temerarios. Les pita por si acaso, y por eso muchas veces acaba llevándose un corte de mangas o incluso alguna pedrada. También teme a todos los que cruzan las vías a diario, pues son los que menos se sobrecogen con el paso del tren a toda máquina. "La gente busca el camino más fácil. Y, claro, todos piensan que les va a dar tiempo". Cuando no se calcula bien, la cosa acaba con suceso a pie de página. Un goteo constante de muertes por culpa de la imprudencia.
La disposición de los andenes en lugares como el apeadero de la Universidad casi incita a cruzar. Las vías están sólo unos centímetros por debajo del lugar donde esperan los viajeros. Y ante la necesidad de cruzar, parece poca cosa dar un par de saltos si aparentemente vienen trenes. Algunas veces se cruza porque está lejos. Pero cuando está cerca es demasiado tarde. "Creo que sobrevaloramos nuestras propias fuerzas, yo he llegado a ver una abuela con su nieto en un brazo y una muleta en el otro cruzando por encima de las vías, pisando las piedras sin pensar que se puede caer con la criatura y quedarse ahí mismo", se lamenta Luis.

miércoles, 23 de junio de 2010

El paraíso

Si eres un buen musulmán podrás ver de cerca el rostro de Alá. Al menos has de cumplir las cinco prácticas esenciales. Declara tu fe en la unicidad de Dios y el profeta Mahoma. Da la limosna, el al-zakat, para que no haya tanta diferencia entre ricos y pobres. Cumple el ayuno, el sawm, del ramadán en el noveno mes del calendario musulmán en recuerdo de las privaciones sufridas por los pobres. Y prepara el hayy: peregrina, si puedes, a La Meca.
Los opositores arrancan estos días con su yihad particular. Yihad significa esfuerzo. En el cielo el paraíso es muy ancho pero en la tierra es un poco más pequeño, así que hemos inventado las oposiciones. Memoriza los tomos, repite como un papagallo, repasa lo que ya sabes, estudia más lo que cayó en el último examen, haz buena letra, no te metas en cuestiones políticas, no le prestes un boli al de al lado.
Pobres, menos pobres, artefactos, bestias, hombres y mujeres quieren trabajar para el Estado. Estos días, los jefes de la cosa nos cuentan que la granja ya no es lo que era. Las gallinas ahorrarán en cáscara de huevo, pero parece que seguirán haciendo falta las mismas ponedoras al otro lado de la ventanilla: ahorraremos en la clara y les arrancaremos cinco plumas cada año. Que sufran un poco, pero que nos falte ninguna,  hacen falta para que el caos produzca a buen ritmo. En Escandinavia nos ganan en peso proporcional de la función pública, pero es que en España llamas al Ayuntamiento y no te cogen el teléfono. El que gobierna arrea con lo que le dejan y los gobernados quieren meter la cabeza en esos pasillos sin luz llenos de carteles sindicales. A fin de año fiscal la multa sale cara, pero nadie quiere ser ladrón y muchos aspiran a ser policía.  Los créditos son para el hormigón, que es el material del que están hechos los sueños del españolito. Las empresas las crea el tío Sam y nosotros adoramos la marca, que es el profeta. Ahorras un poquito y te compras lo que quieras. Estudias un muchito y llevas una vida de ciudadano romano: puedes ver a tus hijos tanto como si fuesen tuyos y no te sierran los cataplines cuando cumples los 50. La vida eterna puede esperar.

Blanco baraja cobrar en autovías

¿Pagar por usar la A-2? En el Ministerio de Fomento la idea no suenta tan rara. El ministro del ramo, José Blanco, considera que la Administración pública española no podrá soportar durante muchos años el nivel de inversión en infraestructuras de las últimas décadas. "Se acabó la actual cultura del todo gratis", ha comentado el dirigente socialista en el seno del Gobierno para tratar de concienciar y frenar a las instituciones territoriales y a la opinión pública ante la constante demanda de nuevos proyectos viarios.
Así lo desveló ayer La Voz de Galicia. Como acaba de hacer el Gobierno portugués, el Ejecutivo español quiere abrir un debate sobre qué modelo adoptar para afrontar la construcción de nuevas autovías y mantener incluso alguna de las más recientes con baja intensidad de usuarios. Pero además mientras el propio ministerio estudia posibles fórmulas para cobrar directa o indirectamente en los viales que completan la red básica, como son los accesos a Madrid. Hay que buscar, dicen, fórmulas que hagan posible llevar a cabo nuevos proyectos.

El Defensor del Pueblo critica las colas del registro civil

Clama al cielo. Las colas junto al registro civil han llegado al Defensor del Pueblo, que las pone de manifiesto en su informe anual. Enrique Múgica también habla da un tirón de orejas por  el "problema crónico de las listas de espera, sintomático de los problemas que afligen a una Administración sanitaria huérfana de la debida atención en recursos humanos y materiales". Y cita entre los ejemplos a varias unidades del Hospital Príncipe de Asturias. En la lista de fallos al funcionamiento de la administración hay espacio hasta para hablar de la falta de traductores en los juzgados o de los impagos a los abogados del turno de oficio.
Gente desde las tres de la mañana haciendo cola, personas que cobran por guardar los turnos de otras, una oficina colapsada... todo ello ha llamado la atención del Defensor del Pueblo tras una investigación de oficio iniciada ante el Ministerio de Justicia y ante la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid. La oficina de Múgica reconoce la necesidad de "dotar a la plantilla de personal del Registro Civil de la localidad de Alcalá de un número adecuado de efectivos que le permita hacer frente a su considerable carga de trabajo".
La burocracia no es la única queja que manifiesta el Defensor nombrando a Alcalá. Además  ha registrado problemas de información y documentación clínica –dentro de un "modelo ético de actuación"– y otros fallos relacionados con el alcance y la extensión de prestaciones sanitarias. Especialmente en nuevas terapias, ordenación de recursos, así como la atención primaria y especializada, que adolece de "burocratización, escasez de plantilla" y la seguridad en los pacientes.
Múgica cita varios ejemplos relacionados con el Hospital Príncipe de Asturias. En primer lugar, la espera de seis meses en el servicio de cardiología –en concreto para hacer la prueba de esfuerzo– en el hospital de Alcalá. Y tres años y medio para la realización de pruebas de alergia a medicamentos en el mismo centro.
Del informe se derivan algunos casos muy concretos, como el motivado por una mujer que se dirigió al Defensor del Pueblo porque había sido incluida en lista de espera de la Unidad de Reproducción Asistida del Príncipe de Asturias, para ser sometida a la técnica de "fecundación in vitro". Al parecer posteriormente  fue excluida de dicho tratamiento al considerar los especialistas de la mencionada unidad que las parejas que ya tenían un hijo no podían ser sometidas a tratamiento de fertilidad. El Defensor del Pueblo no está de acuerdo: "No pudiendo compartir esta Institución el criterio sustentado por la Viceconsejería de Asistencia Sanitaria de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, se formuló a dicho organismo una recomendación a fin de que la técnica de fecundación in vitro se facilite a todas aquellas personas que tengan problemas de fertilidad y reúnan las condiciones establecidas en la ley sobre técnicas de reproducción humana asistida"
En el volumen de quejas toca los ámbitos más distintos, también al de la justicia. Al parecer, la escasez de traductores afecta no sólo a los juicios rápidos, sino también a las tomas de declaración. Múgica se apoya en el testimonio de un trabajador de la justicia, que ha declarado que es muy fácil que una persona venga a ser interrogada a primera hora de la mañana y permanezca en los calabozos hasta la madrugada porque no se le encuentra intérprete. En esta información. no obstante, se finalizaba afirmando que el problema es mayor en las ciudades alejadas de la capital, sobre todo en las que cuentan con un mayor colectivo de inmigrantes –como los rumanos en Alcalá– o que no tienen un fiscal propio y han de esperar a la llegada de otro. Otras quejas con más conocidas por el impacto que tuvieron en los medios. A finales de julio del 2009, un letrado presentó una queja ante la Institución en la que exponía que la Comunidad de Madrid no satisfacía desde enero de 2009 el pago de las cantidades que en concepto de derechos por la asistencia jurídica gratuita le certifica trimestralmente el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid e, igualmente, el de Alcalá.
Múgica denuncia que ese impago se produce "mientras los profesionales trabajan a diario en defensa y representación de los intereses de los ciudadanos objeto del sistema de justicia gratuita". 

lunes, 21 de junio de 2010

Las nubes no dejan Polonia

Las elecciones polacas han retratado la división del país, conviven las dos Polonias: la moderna que mira a Europa y la conservadora, anclada en el pasado, nacionalista y partidaria del  catolicismo como seña de identidad del país. De un lado el liberal y europeísta Bronislaw Komorowski, de la Plataforma Cívica (PO), y del otro el conservador Jaroslaw Kaczynski, hermano gemelo del difunto jefe del Estado. Ambos candidatos a la jefatura del Estado tendrán que acudir a la segunda vuelta electoral que se celebrará el próximo 4 de julio.Que Komorowski no haya sido capaz de librarse de Kaczynski a la primera es una mala señal para la UE. Es verdad que el presidente de Polonia tiene un papel más bien representativo, pues el poder ejecutivo está en manos del primer ministro, actualmente del mismo partido que Komorowski. Pero el Kaczyinski que queda puede complicarle la labor al Gobierno ya que muchas reformas deben ser rubricadas por el presidente, que tiene poder de veto en la práctica. Aunque el país, y especialmente los centros urbanos y la población más joven y educada, prefiere la apertura de los liberales, la segunda oportunidad para Kaczynski es fruto del poco fuste de Komorwski como candidato. Difícil pensar en la integración en el euro si el panorama político polaco sigue sin estar claro, con dos fuerzas predominantes que opinan lo contrario sobre el papel que debe jugar en Europa, y el que Europa debe tener en su país.

Selectividad: el nivel debe importar

La nueva selectividad ha empujado a la Universidad de Alcalá un puesto hacia arriba en el ranking de  la Comunidad de Madrid, aunque tal vez el cambio es que los estudiantes pueden subir nota con más ventajas y que ya no hay un número de plazas limitado para lo que vienen de la FP en cada carrera; sino que técnicos superiores y bachilleres compiten con sus notas medias de acceso por cada plaza. Los primeros con su expediente de FP, y los bachilleres, con la media de la Selectividad y el bachillerato. Habrá que esperar a las notas de corte y a próximas convocatorias para juzgar quién ha salido ganando, pues algunos capítulos de la prueba son tansitorios: sólo este año, todas las materias del bachillerato servirán para subir la nota de entrada a esas carreras.

En Alcalá el porcentaje de alumnos que ha superado este trascendental examen se ha incrementado un 5,77% con respecto al año pasado. Pero en la propia concepción del examen parece que existe un deseo de hacer una criba más fina y más rigurosa en cuanto al acceso a las carreras más demandadas y dejar las puertas abiertas en las que no tienen  problemas de plazas, que ya son muchas.  Durante años las cifras han revelado que aunque es fácil aprobar selectividad, muchos estudiantes no logran la carrera que ansiaban. La selectividad actual parece ponerse frente a ese hecho y por ello premia el esfuerzo con más nota, ya que en esta fase no suspende nadie: sólo puntuarán los exámenes aprobados. Estas garantías, que permiten mejorar la nota de cara a las carreras más demandadas, es con seguridad lo que empujado a elegir esta opción cerca de nueve de cada diez jóvenes inscritos a las pruebas. Se premia por un lado el esfuerzo pero por otro lado se desprecia el riesgo porque si no sale bien el examen es un brindis al sol.
Y por otro lado, parece como si la Universidad quisiese reducir los requisitos mínimos para entrar en una carrera, como si quisiese rescatar de esa bolsa de suspensos a los que saben algo de algunas materias pero tienen carencias enormes en otras. Si se tiene en cuenta que el estudio de una carrera es una inversión de la Universidad en un alumno, convendría mantener la tensión en este punto. De lo contrario es el contexto lo que aparece devaluado, y los alumnos son los primeros interesados en que el nivel de la universidad en España sea bueno. Es conocido el lamento de las universidades sobre la mala preparación con la que llegan muchos alumnos y es cierto que eso no es culpa suya. Pero despreciar la formación complementaria no sería en ningún caso el camino más corto para conseguir una universidad que funcione y que devuelva a la sociedad lo que la sociedad le ha dado.