viernes, 16 de julio de 2010

jueves, 15 de julio de 2010

Cigüeñazo contra un coche

Sucedió ayer por la tarde cuando un pollo de cigüeña intentó volar desde lo alto del colegio de Málaga, en la plaza de Cervantes. "Ha chocado contra el suelo y está sangrando", se lamentaba una mujer, que avisó a la policía de inmediato. Mientras, decenas de curiosos cercaban al animal, que se quedó en medio de la calle dificultando el tráfico, que durante algunos momentos quedó detenido. En un intento retomar el vuelo el ave avanzó aletando torpemente por la calle Santa Úrsula e impactó contra el parabrisas de un coche que venía en ese momento. El animal estaba agotado y no podía elevarse. Transcurridos diez minutos llegó la Policía Local para hacerse cargo del mismo.

La huelga de Metro puede extenderse durante el verano

No hay marcha atrás, de momento. Los expedientes que se abrieron a los trabajadores de Metro que incumplieron los servicios mínimos establecidos en la huelga convocada en el suburbano los días 29 y 30 de junio "siguen su curso", según señaló el director gerente de Metro de Madrid, Ildefonso de Matías. Los trabajadores, que han pasado de enfrentarse a una rebaja de 100 euros a negociar sobre un descuento de apenas 30, no ceden y amenazan con paros durante el verano. 
"Frente al derecho a Huelga está el del trabajador que quiere ir a trabajar. Lo otro es una coacción inadmisible", dijo ayer el vicepresidente Ignacio González, al término de rueda de prensa de Consejo de Gobierno. Según sus datos, la huelga de Metro fue seguida anteayer por un 37% de los empleados, lo que supone que hubo más trabajadores que acudieron a su puesto de trabajo de los que estaban contemplados para cumplir con los servicios mínimos, según ha explicado el vicepresidente y portavoz regional, Ignacio González.
Los sindicatos, mientras, no dan su brazo a torcer. Y si el acuerdo no llega la huelga puede estropear el verano turístico de Madrid, o al menos eso temen en Puerta del Sol. El secretario general de CCOO Madrid, Javier López, cree que se puede conseguir el ahorro de los 7,9 millones de euros en Metro de Madrid sin necesidad de tocar los salarios de los trabajadores y que los sindicatos han presentado propuestas al respecto, informa Europa Press.
"¿El problema es de 7,9 millones o que hay que doblegar a los trabajadores de Metro? en esos mismos días de huelga después de imponer los recortes, se preparaba un concurso multimillonario de la nueva campaña publicitaria".
Metro prevé que para hoy, que también hay convocados paros de 24 horas con los mismos servicios mínimos, el desarrollo de la huelga será "similar" al de anteayer y que, por su parte, Metro seguirá disponiendo del conjunto de servicios de la red, "en previsión de que hubiese algún problema", garantizar que los empleados puedan asistir a su puesto de trabajo.
De esta manera, se ha referido a los nueve puntos de recogida que estableció ayer la compañía cerca de las instalaciones repartidas por la capital para asegurar que los trabajadores que quisieran acudir a trabajar, pese a la huelga, pudieran hacerlo sin necesidad de tener enfrentamientos con otros compañeros o piquetes. Finalmente, no hubo incidencias y no tuvieron que activar el dispositivo, según informaba ayer por al mediodía Europa Press.

miércoles, 14 de julio de 2010

Vecineitor

Las mareas suben y bajan, la temperatura hace lo que le da la gana y la tierra se seca. Son desastres que criban la flora y la fauna: el lince está en jaque, las ballenas se desorientan y a las tortugas les quedan dos pasodobles. Pero hay razas resistentes que perduran, como el vecineitor. Prolifera en todo tipo de ecosistemas: los adosados, las barriadas populares y las urbanizaciones del sopor bendito. No se va mucho de vacaciones, y asoma con el colmillo retorcido si oye al futuro llamar a la puerta.
Cuidado, vecineitor, que un día puedes amanecer con una cárcel cerca de casa. Ojo, que te suben el precio del agua sin que des permiso. Atención, que te ponen  un evento cultural cerca y no puedes escuchar El Larguero durante un par de noches estivales. Son tantos los peligros que acechan la tranquilidad del vecineitor, que al final copula menos y jode más que nunca. Y vuelta a empezar.
Toc, toc: "Soy el carril bici", suena al otro lado de la puerta. "Fuera, vade retro", clama la colérica criatura.  A saber las pestes que entrarán por esa endemoniada infraestructura, que me puede impedir aparcar allá o acullá, estirar los pinreles en el banco de siempre o que mi perro se moñigue, con perdón, en el decímetro cuadrado terráqueo que acostumbra. Santas costumbres, sagradas a estas alturas, que jamás la ingeniería o el progreso debería osar pervertir. Vale, vecineitor: ¿Pero donde se lo ponemos entonces?
Vecineitor tiene siempre en la recámara un cartucho para estas preguntas a bocajarro.
–"En otro sitio, copón".
Pues eso, copón. El urbanismo a la gallega buscará si a través del intestino grueso de las generaciones sucesivas hará menos daño, moral o sobre todo electoral, la serpiente rosa bicicletera. Ya era hora de que alguien pusiese, ¡sí!, coto a las dos ruedas, que toman calles y plazas en la ciudad y nos van a dejar en la inopia. Y alguien, como el alcalde de aquel sainete, se subirá a un pedrusco y dirá: "Vecinos de este lugar, hay que vencer o ganar".  Que  nadie se moleste o que nada se haga. Si es posible, las dos cosas.
No pasará, señores, aquello por delante de sus portales. No inventaremos, tranquilos, una alternativa al bujero de basura que llamamos vertedero. Dejaremos aparcar en las amígdalas de Justo y Pastor para que nadie se embolarde. No molestemos a los espíritus del bosque, que compadrean con nuestros muertos y agarran de los tobillos a los vivos cuando se atreven a nadar un poco más lejos que ayer. ¡Buuu!