lunes, 16 de agosto de 2010

Trini(ty) regresa de Matrix




La serpiente de verano este año se llama Tomás, y parece que ni con él ni sin él tienen nuestros males remedio, pues su presencia ha molestado -aunque poco- al PP, y su eventual marcha provoca quejas en la misma bancada liberal. Ahora que alguien puede vencerlo antes de que lo haga Esperanza Aguirre noto un temblor mediático en su favor desde los acorazados de la diestra: tío cojonudo no le llegan a llamar, pero sí lo retratan como una basura de líder que merece intentarlo. A todos nos llega el día en el que alguien nos pinta de ese modo, es ley de vida. A los de Aguirre los parió un sabio enroque de Aznar. No fue un caucus, pero ahora ven dedos leoneses por todas partes. Y no se equivocan tanto los genoveses.
Digamos que para los militantes socialistas está claro que hay que votar Trini: mil peperos mosca, con sus consiguientes columnistas y espadachines, no pueden estar equivocados. Hay mejor materia gris en la bancada de Espe y sus madrigueras que en la revuelta orilla roja, así que los que no saben deberían escuchar a la gente que controla. Por algo están allí arriba. Quiero decir que el PSM debería hacer más caso al PP aprendiendo a hacer lo contrario de lo que el contendiente desea que haga. ¿Prefieres defensa en zona? Pues toma defensa al hombre. 
Trini es una estrella estrellada contra Gallardón, recordemos, aunque dé mejores cifras en los sondeos que el pobre Tomás. Pero me da que la losa que lleva encima el de Parla no es la de su propia genética o su adquirida estulticia, sino la alargada sombra de Zapatero, que no deja crecer los matojos rojos en Madrid: su Estatut, su doblez, su buenismo y sus baratos numeritos de 'rodiezmeitor' le dan buenos resultados en reinos y provincias, pero son veneno en la taquilla madrileña. Lo sabe y calcula el presidente cheposo, que busca siempre un golpe de suerte a falta de mejores argumentos. Está viendo el Cielo resquebrajarse, por eso vemos los santos bajar a la tierra de uno en uno para coger sitio. Trini(ty) se ha salido de Matrix para dejar que Neo se pegue a solas con el señor Smith. Si muere, alguien tendrá que continuar la saga porque hay muchos maquilladores, dobles y técnicos en efectos especiales que alimentar. 

Trini, piensa ZP, heredará la tierra o al menos un trozo donde pacer: al revés que en la Biblia, es el paraíso el que se apaga por culpa de la malandanza económica. Quedan las llanuras, los picos, los valles, los ayuntamientos, las diputaciones y los gobiernos regionales. Las fundaciones y los chiringuitos. Y el partido. Ah, el partido. Si se acaba el beber en copa ministerial siempre quedará el vaso de plástico de máquina de Ferraz: calma la sed, aunque las expectativas queden tiñosas hasta que vuelva el sol. 
La armada progresista celebra ver enrolado a Jaime Lissavetzky. Al parecer ha aprendido tanto en los palcos de medio mundo que es hora de compartir esa sapiencia con los madrileños. Los palcos, ya se sabe, de ahí ha salido toda la cultura clásica, moderna y postmoderna. Veremos cómo pelean los dos valedores de Madrid2016. Ni Trini ni Sebastián lograron gran cosa. Entonces y ahora la rubia aseguraba que se alistaba voluntaria, pero se hizo y se deshizo del puesto por amor al mismo hombre: ZP. ¿Ha aprendido algo desde entonces? Veremos, porque no ha hecho gran cosa. Su última tormenta, la gripe A, la trató bien: amainó y Trinity seguía a flote con pocos cadáveres sobre la cubierta y un excedente de vacunas en la bodega. Ahora, a toro pasado, se lo reprochan los mismos que se orinaron en las bragas pronosticando que moriríamos por la inacción progre. No nos quedamos cortos de enfermos, sino largos de vacunas. No hay manera de acertar.
El caso es que, aunque estas primarias vengan de un dedazo, sentarán bien. Pueden sentar mal al PSM, pero es que es el PSM el que falla. Que gane el mejor, o por lo menos el menos malo. Y al resto que se le caiga el cielo encima, como castigo por pretender quedarse para siempre.