viernes, 10 de septiembre de 2010

La calle Colegios se endereza

Parecía una maldición inmune a las sucesivas operaciones asfalto, pero por fin la calle Colegios dejará de estar abombada. Los obreros trabajan estos días para sustituir el firme de la calzada por otro más nuevo dentro del plan de asfaltado que ha puesto en marcha el Ayuntamiento. Desde la semana pasada está cortada al tráfico, aunque ya se puede transitar en coche desde la fuente de Aguadores hasta el aparcamiento del Parador de Turismo. El Ayuntamiento espera que el miércoles se abra al tráfico la calle de manera completa y definitiva, según informó un portavoz municipal a este periódico.
Resolver la característica inclinación de la calle ha sido más laborioso de lo que muchos habían pensado. La calle tenía un carril inclinado para cada lado debido a las innumerables veces que se había asfaltado capa sobre capa, sin retirar antes la calzada vieja. Esta vez los martillos neumáticos han hecho su trabajo, pero se han tenido que emplear a fondo. Los operarios encontraron una calzada tras otra, distintas capas que iban repitiendo inclinación una y otra vez y que ha habido que retirar. De hecho, se pensaba que la obra iba a durar menos.
El Ayuntamiento no ha querido aprovechar el cambio para adoquinar la calle Colegios, como ha hecho con otras recientemente como es el ejemplo de Cisneros. Es un tramo sensiblemente más largo de lo habitual en las calles empedradas, por lo que el precio de la obra se hubiese disparado. Y además tiene un tráfico mucho más intenso que otras calles del centro, por lo que finalmente tendrá el feo asfalto. No siempre fue así, y hace más de treinta años era una calle empedrada, plagada de charcos en sus orillas y con mucha actividad por la cercanía del cuartel.
La calle es, junto con Libreros y calle Mayor, una de las principales vías del centro. Y hubo un tiempo en que agrupaba los principales colegios de la ciudad: "Era una calle colegial, nunca tuvo comercios", recuerda el historiador local Vicente Sánchez Moltó. Esa tradición se ha mantenido intacta: es imposible gastar dinero en esa calle, a no ser que se tome uno un café en el colegio de Abogados o en la Facultad de Filosofía y Letras, situada en el Colegio de Málaga.
Tampoco tuvo viviendas la calle, aunque ahora sí hay en el arranque desde la rotonda de Aguadores. 
Los trabajos paran durante el fin de semana, pero regresan el lunes. Y el día 14 las obras de pavimentación se realizarán en la calle Albéniz. En total, el municipio, va a destinar 790.000 euros en la renovación de pavimento del firme y posterior asfaltado de más de 20.000 metros cuadrados en distintos puntos de la ciudad. Pero ningún cambio será tan histórico como el que está viviendo la calle Colegios.

jueves, 9 de septiembre de 2010

IU pide municipalizar servicios para tener ingresos

Para Izquierda Unida buena parte de la culpa de la situación económica del Ayuntamiento está en la privatización de algunos servicios, como por ejemplo el del suministro del agua.
Así lo explicó ayer la portavoz de Izquierda Unida, Pilar Fernández, en una rueda de prensa convocada para hablar de los puntos principales del curso político, inevitablemente marcado por la economía. Fernández declaró ayer a este periódico que "la deuda a proveedores está como está desde que el Ayuntamiento privatizó la joya de la corona", en referencia al suministro del agua, que ahora gestiona Aguas de Alcalá. IU pide municipalizar este servicio y también el relativo al alumbrado. Y así lo llevará en el programa electoral del año que viene, cuyo borrador espera tener listo para el mes de octubre. De este modo podrá contrastarlo con asociaciones y colectivos vecinales.
La prioridad de este curso para Izquierda Unida va a ser el desempleo. Queremos "impulsar la declaración de zona de preferente reindustrialización para el Corredor". Gaspar Llamazares defenderá la propuesta en el debate de los presupuestos generales del Estado. La crisis puede pasarle factura al PSOE para beneficio de IU. Tal vez por eso está Pilar Fernández tan convencida de unos buenos resultados en las municipales de mayo. la portavoz de IU, que ha dicho que se presentará con una lista joven e innovadora, se ha postulado estos días incluso como llave de Gobierno en los comicios locales.
La candidata de Izquierda Unida envió un mensaje a los otros partidos. Al PP le dijo que no cuente con su apoyo. Y al PSOE, que no habrá cheque en blanco para arrebatar el gobierno a Bartolomé González.
El rescate de servicios que antes eran municipales puede ser por tanto el uno de los asuntos que IU esgrimirá como elemento diferenciador frente a dos partidos tocados directa o indirectamente por la crisis.

Sangre, sudor y un poco más de realismo

La mejor lectura que he encontrado este verano es The promise. President Obama, year one. Es una jugosa crónica de Jonathan Alter sobre el primer año en la Casa Blanca de Renegade, que es como se refieren en clave a Obama los escoltas del servicio secreto.  El presidente aparece retratado como un ser cerebral, frío con sus colaboradores muchas veces. Un americano cansado de la política con minúsculas hasta que en enero de 2009 se vio sentado en un Despacho Oval convertido en potro de tortura. La economía nos ha cambiado a todos los planes. También al presidente: "Tengo dos noticias, una buena y una mala", dijo el de Chicago mientras sus asesores más íntimos tomaban sitio en una reunión para perfilar el final de la campaña electoral. "La buena es que vamos a ganar las elecciones... y la mala que vamos a heredar un país en quiebra". El ejemplo es ilustrativo del vértigo que sintió este hombre fibroso que hizo un master en economía en menos de un año. Es incisivo, realista, y no le gustan los pelotas ni los mouth-breathers, esa gente que se queda en las reuniones con la boca abierta esperando hacer algo. "No quiero gente que me diga lo bueno que soy, quiero gente que me diga lo que está pasando ahí afuera". Eso es todo.  Una gran diferencia respecto al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, que fue el último en darse cuenta de que la casa se estaba quemado. Creía que el buenismo haría de cortafuegos.
Obama ha sabido adaptarse a las situaciones sin renunciar a lo que era esencial para él –acometió la reforma sanitaria pese a la oposición de su jefe de gabinete, Rahm Emanuel, y muchos de sus más cercanos colaboradores– y manteniendo una distancia prudente, leal y suficiente con unos republicanos que, igual que la derecha española, intentaron demonizar al presidente. Arrojo y temple. La situación, la verdad, lo requería. "Cuando tienes una pandemia por gripe A y ocupa sólo el cuarto o quinto lugar en mi lista de cosas por hacer... definitivamente tienes mucho en el plato".

La crueldad del votante.
Obama ha recibido las bendiciones de la prensa mundial y de buena parte de la americana. "Hay cada vez más pruebas de que sigue la política económica adecuada, pero a su Administración no se le da nada bien darla a conocer", decía Dana Milbank hace unos días en un artículo. Necesita convencer a los estadounidenses con urgencia de que la recuperación está al alcance de la mano, pero ese mensaje está perdiendo frente al del socialismo que gritan los de la oposición. Por eso va a ser muy interesante el resultado de las elecciones de noviembre en EEUU. Hemos visto que los mercados son crueles con los políticos. Veremos los votantes.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Ser liberal no es jincar en grupo

Hay dos cosas que el público en general no debería ver cómo se hacen: las salchichas y las listas electorales. Aznar apuntó a Rajoy, y meses después el PP dio un cabezazo. No es exclusivo de las altas esferas: Javier Rodríguez llegó igual al frente del PSOE de Alcalá. Nadie sabe si Aguirre pensó alguna vez en presidir Madrid, porque la pusieron en carrera tras urdir un enroque Sol-Plaza de la Villa desde La Moncloa. Magistral. 
Zapatero se despertó un día en León y pensó: soy cojonudo. Rubalcaba masculló: te van a destrozar. Ganó un congreso, aunque muchos de los que le ayudaron deberían estar disecados en el museo de Pancho Villa, si es que lo hay. Ahora no saben cómo devolverlo a su pueblo: pocos artistas se cansan de grabar discos, pero al final las giras se acaban. Zapatero quiere tocar un bis pero nadie se lo pide.
Las primarias del PSM están molestando más fuera que dentro del PSOE. Incluso Aguirre, venerable anglófila, ha rechazado el espectáculo de ver a dos socialistas medirse "con la que está cayendo". Olvida la presidenta su admiración por un sistema que tuvo año y medio a un negro y a una mujer peleando por dirigir el país más poderoso del mundo... que estaba en el umbral de la bancarrota.
Tiene razón el PP en una cosa: ambos son productos de Zapatero. ¿Pero quién puso a Gallardón y a Aguirre?
¿Pueden estas primarias empeorar las cosas? Para el PP o al PSM, según les vaya. Pero a mi no me dan ganas de ponerme brazo en alto por culpa de la crisis. Al contrario, creo que hay que afinar el tiro en la selección. 
Pero nada: los mismos que creían que lo de Borrell-Almunia era un jaleo sociata abrazaron las primarias para echar a Mariano cuando no había manera de librarse de él: "¡Espe le ganaría! ¡Gallardón le ganaría!", clamaban desde el fondo de la cueva. Pero ya con viento a favor tienen menos ganas de pelearse.
A partir de ahora, cuando un político se confiese liberal, deduciré que a lo que se refiere es a que le gusta jincar en grupo.  

Elena aprieta pero no ahoga

El Estado aprieta, pero no ahoga. Eso podrán decir muchos después del nuevo volantazo del Gobierno central: los Ayuntamientos ya no tienen congelado el crédito. Eso sí, para que les den permiso para pedir préstamos deben tener en buen estado sus cuentas. Según adelantó ayer por la tarde el Ayuntamiento, Alcalá está en este grupo. No pasan el corte Madrid y Valencia, pues el Gobierno establece que sólo se podrán endeudar los que tengan una deuda total que no supere el 75% de los ingresos liquidados.
La primera pregunta que habría que plantearle al Ejecutivo es qué podemos hacer con los Ayuntamientos no cumplen esos requisitos. Ni sus habitantes tienen la culpa de la impericia de sus gobernantes ni se puede establecer con justicia que necesiten ese dinero menos que el resto. Muchas empresas están recurriendo a créditos para poder hacer frente a gastos corrientes o para hacer los cambios necesarios. Lo mismo ocurre con las administraciones locales, algunas de las cuales tienen problemas hasta para pagar a sus trabajadores o cumplir con servicios básicos. Aunque a medio plazo sea una buena idea imponer rigor a los municipios, parece que hoy por hoy lo que necesitan es un poco más de ayuda. Por eso debe ser bienvenido el incremento del 9% en transferencias a las administraciones locales.  Sin embargo, lo uno y lo otro son sólo parches para una situación dura, injusta y anacrónica dentro del reparto de funciones dentro del país. La mala financiación de los municipios impulsó el crecimiento de la burbuja inmobiliaria, pues los alcaldes recurrieron a la venta de suelo a precios altos para conseguir liquidez. Con el final del ladrillo han sido precisamente las administraciones locales las que más han sufrido. Pero lo que el Gobierno no debería olvidar es que mientras pasaba todo esto ha negociado varios marcos de financiación distintos para las comunidades autónomas sin ser capaz siquiera de enderezar o compensar el problema de las competencias asumidas por los Ayuntamientos sin respaldo económico. De aquella desidia vienen estos lodos, que ahora intenta atajar limitando el margen de maniobra de administraciones que hasta hace un año estaban abandonadas a su suerte. Aunque sea obvio, conviene recordar que tanto engordó la deuda el dinero gastado hace cinco años como el que se está gastando ahora. Lo que debe aclarar el Gobierno de Zapatero de una vez es dónde acaban las competencias municipales y dónde empiezan las comunidades autónomas. Es el único requisito para un reparto justo de las cargas y las dotaciones. Y entonces sí se podrá hacer distinción entre buenos y malos ayuntamientos a la hora de gestionar las cuentas.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Si es rosa, es seguro

Lope de Figueroa, en su parte más alejada de la ciudad, ha quedado partida en dos por una línea rosa: no tiene los iconos pintados todavía, pero ya podemos llamarle carril bici. Para el ciclista que siga camino del Alcampo por el Camino de los Afligidos le espera la sensación de libertad que da uno de los tramos más largos -y viejos- de la ciudad. Tal vez por esto último tiene unos 20 baches insufribles, casi uno en cada junta. Pero hoy nuestro periplo sobre dos ruedas es por el carril bici que se está terminando, que no es sólo el del final de Lope de Figueroa. Cogiendo el viejo tramo de la cale Ávila y pasando bajo las vías se llega hasta la rotonda de Lázaro Cárdenas. Desde ahí surge uno de los carriles bici más anchos de la ciudad por la avenida de Miguel de Unamuno, la que lleva hasta Alcalá Magna.Hay coches aparcados a ambos lados de la calle exceso de velocidad, pero el carril bici discurre por detrás de la acera norte: no estorban ni los vehículos ni los peatones. Ya estamos en Espartales y, como buen barrio nuevo, tiene carril bici en la mayoría de sus bocacalles. Cuidado en algunas de ellas, como la cuesta de Teatinos, pues la vía rosa apenas sera perceptible cuando esté abierto y se retiren las vallas. Un problema similar ocurre en Octavio Paz, donde algún coche ha invadido el carril bici por desconocimiento.


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El carril bici en los nuevos barrios es más tranquilo que en centro no sólo por los coches sino porque hay menos paseantes distraídos caminando sobre la pintura rosa. Con este problema no nos encontramos en otro tramo considerable, el de la avenida de Europa, que conecta la avenida de Daganzo con la Estación de la Garena. Para regresar al centro hay que jugarse un poco el tipo pasando bajo las vías en el paso subterráneo del Corte Inglés y el resto es pan comido: la avenida de Madrid, que es la antesala de Vía Complutense entrando desde el oeste, tiene carril hasta llegar al centro. No es extraño que allí los peatones ocupen el carril bici, su proporción es de mil contra uno y en los barrios nuevos sólo de 100 a uno. Si rodean la Facultad de Derecho por el camino rosa blasfemen en alto o hagan sonar la bocina. Si no se la han robado tras dejar la bici atada, claro.