viernes, 22 de octubre de 2010

ENTREVISTA AL DÚO DINÁMICO: "“Quisimos llamarnos ‘The Dinamic Boys’ y nos dijeron que no”

Empezaron en  una España de otro planeta, en la que las canciones iban despacio y los cantantes se movían como un junco. Todo empezó en Barcelona el 28 de diciembre de 1958. Quisieron llamarse The dinamic boys, pero el presentador de aquel programa en el que debutaron, Enrique Fernández, dijo no saber inglés y los presentó como el Dúo Dinámico. Había nacido un grupo que, antes de llegar a clásico, supo romper moldes. Su ascensión en popularidad y en venta de discos fue meteórica. Y alcanzaron la inmortalidad con canciones como Quince años tiene mi amor, Quisiera ser, Perdóname, Mari Carmen... Protagonizaron también algunas películas musicales que ahora vemos en la sobremesa. En 1972 se retiraron para producir a artistas como José Vélez o Los Chunguitos y componer para Camilo Sesto o Julio Iglesias, con el que colaboraron durante años. Hoy el Dúo Dinámico sigue por los escenarios recordando sus viejos éxitos. A casi nadie le importa que el más bajo se llame Manuel de la Calva y el alto Ramón Arcusa, están acostumbrados a compartir nombre y hasta estatuillas en el caso de los premios. Suerte que la semana pasada en el Parador de Alcalá la asociación de periodistas APEI les honró con uno de sus galardones... por duplicado. 
–¿Cuál de los dos era el más ligón?
Ramón Arcusa: Él, pero iba más de tapadillo.
Manuel de la Calva: ¡Yo no he ido nunca de tapadillo! Claro que siempre ha sido la mujer la que conquista al hombre, pero ahora es más evidente...
–¿Cuando les empezaron a llamar clásicos? ¿Les dio congoja la palabra?
–Ramón: No hace mucho de eso... unos 20 años sólo [Risas]. Uno lleva 50 cantando, así que no está mal. Es algo que tiene que llegar y lo aceptas.
–¿Si ven por la calle al señor Emule, Napster...?
–Ramón: Le explicaría que hay una serie de gente que no puede seguir viviendo de su trabajo porque se lo están robando. En este país debe entenderse que la propiedad intelectual es un derecho. Tengo un amigo que dice que si pusieras coches en internet se los bajarían.
–Manuel: La prueba es que hay 70.000 personas que han dejado de trabajar en música. Los partidarios del gratis total estarán encantados. Pero las familias de esos 70.000, estarán jodidas.
– ¿Qué ha pasado, que ya no ponen canciones lentas?
– Manuel: Eso son modas. Ahora son canciones más rítmicas.
– Pero no hay quien se arrime...
–Ramón: ¡Se arriman luego! Pero nosotros hicimos música con más ritmo, invitamos a las parejas a que bailasen más separadas...
– Lo que más les ha sorprendido de la música de ahora...
–Ramón: Que pasa muy rápido, la rotación. Siempre hay artistas que crean escuela y que son buenos como Alejandro Sanz y Julio Iglesias. Esos se quedan. Pero hay muchos que pasan muy rápido, con mucha promoción y poco trabajo en el estudio.
–Manuel: El gratis total hace que no se apueste por los grupos nacionales, porque eso cuesta dinero: hay que pagar horas de estudio, trabajar con ellos... Antes se apostaba por los grupos.
–Ahora vamos a Eurovisión y cantamos en inglés.
–Manuel: No me parece mal. Pero los grupos que cantan en inglés no tienen opción en EEUU o Reino Unido. Hay que hacer un producto que suene a lo que tú eres. Si no, poca cosa puedes hacer.
Ramón: El inglés es un idioma más agradecido, y poco importa en qué idioma se cante.
Manuel: ¡Pero mira los sudamericanos como Juan Guerra! ¡Cantan en castellano porque saben lo que quieren!
–¡No se peleen! Digan por qué se llaman el Dúo Dinámico.
–Ramón: Porque cambiamos la música de aquel tiempo. Era música lenta , boleros... lo nuestro era más alegre y divertido. El nombre nos lo puso un periodista de la radio. Nosotros nos queríamos llamar The Dinamic Boys. Pero él dijo que nos iba a presentar como el Dúo Dinámico, y la cosa no estaba como para decir nada.
–Y ahora con la crisis vuelve el guateque...
–Ramón: ¿Ves? Siempre están volviendo los ochenta. Nunca dejan de volver.
 

miércoles, 20 de octubre de 2010

No los necesit... ¡tras ellos!

Mi hermana tiene una cita de los Simpson para cada ocasión. Entre las más jugosas está una en la que le comunican al faraón la fuga de los esclavos. "Que se vayan: no los necesitamos", responde con desdén. ¿Pero quién construirá las pirámides, señor? El faraón replica: "Pues nosotr... ¡tras ellos!" Creo que el faraón es Zapatero, pero hay que identificar bien a los esclavos renegados que persigue. Pueden ser los votantes de izquierda a los que un tijeretazo social puso en fuga y ahora escuchan cantos de sirena cordobesa. Pueden ser los otros, los que no creían en las miembras ni en las kelifinders, que ahora ven a las ministras asecretariadas, reducidas y con voz de pito brincando entre direcciones generales. Puede ser la vieja guardia, herida por aquella soah que jubiló al clan de la tortilla, al de la bodeguilla y a los viejos rockeros que quedaban activos: ahora un vengador calvo curtido en mil batallas los puede unir a todos, puede hacer las cosas que quiere hacer Zapatero y que parezcan que son deseos de Felipe. Milagros más gordos se han visto en campaña electoral.
El caso es que el presidente sale de caza. Quiere a Rajoy muerto, a Soraya callada, a Prisa contenta, a Pajín lejos de Ferraz y al votante tragando con el gabinete de flamantes. Estas eran mis prioridades, dijo ZP ayer al espejo al levantarse, pero si no les gustan, tengo otras...
Rubalcaba hará de todo: detendrá a los malos, suplirá al jefe cuando no esté, coordinará a los ministros y dará la cara por cada una de las acciones ante la canallesca periodística. En el Congreso dará unos cuantos palos y llegará oliendo a chamusquina y no será culpa suya: saltando de un sillón a otro hasta Jesús de Nazaret amanecería con esqueletos en el armario.

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Los esclavos, usted y yo, miramos desde el pedrisco más lejano al faraón. Intuimos que sus intenciones son aviesas, pero no sabemos si es cordura o amargura.  Creía él que no le hacía falta recortar, ni preguntar a los mayores ni a los moderados. Pero los esclavos se han escapado y el faraón se ve joven para el sarcófago. Veremos.

martes, 19 de octubre de 2010

PEPE DOMINGO CASTAÑO “Cantando un gol al oído te ganas a una mujer para siempre”

Pepe Domingo Castaño (Padrón, 8 de octubre de 1942)  sabe empezar de cero. Dejó la canción hace años, y ahora ha dejado la Ser para cantar goles en la Cope. La razón: ser feliz.
P. Nueva cadena. ¿Otro espíritu?
R. Con el mismo de siempre. Es curioso, cuando cambias de empresa se muevo todo mucho por fuera. Pero luego te das cuenta de que por dentro también se mueven las cosas. Es un reto, que siempre te exige mucho, y que en este caso está exigiendo de mi cosas que yo pensaba que ya no tenía.
–¿No se le escapa el latiguillo de Serrrrrrr?
R. Muchas veces! Tengo que tener cuidado, porque hay algunas coletillas muy aprendidas, como ronda informativa, el partido de la jornada... iba ligado a la cadena Ser. Así que me he inventado una broma, que es lo de "en la cadena... ¿eh, eh, eh, eh?". Así puedo repensar en qué cadena estoy, y me ha venido muy bien. Se me ocurrió en Vera tomando el sol. Y ya me lo dice la gente por la calle. Así que es buena señal, ¿no?
–¿Espera a más gente en el equipo?
–Tiene que llegar Mister X, que puede llegar entre el 1 y el 15 del mes que viene. No podemos decir el nombre porque le perjudicaríamos. Y creo que también va a venir Mister Y y Mister Z.
–Cuando recogió el premio Micrófono [que le entregó la asociación deperiodistas APEI en el Parador de Alcalá el viernes pasado] alabó a los compañeros que se vienen con uno cuando se cambia de empresa. No debe de ser lo habitual...
–Ojo que en este caso no se han venido conmigo. ¡Nos hemos ido todos con Paco González! Paco nos dijo que hiciésemos lo que pensásemos. Si yo me hubiese quedado en la Ser a Paco no le hubiese importado, porque sé cómo es. Ahora, me lo ha agradecido.
–¿Y por qué se ha ido de la Ser?
–Porque creo que en la vida hay que tomar decisiones. Era muy cómo quedarme en la ser. Pero me tenía que ir con Paco, me lo pedía el corazón.
–Pero alguna razón habría al hacerlo ahora.
–Él dice que formamos un tándem perfecto y que no quería romperlo. Y creo que tiene razón. Miro a mi alrededor y veo a toda la gente que tenía en la Ser.
–¿Y escuchan los mismos?
–Yo creo que sí. Noto por la calle algo especial.
–¿Qué es?
–No lo sé. Al principio, cuando dijimos que nos íbamos a la Cope, a la gente no le gustó. ¡Pero nosotros no vamos a hacer política! En la Ser nunca me han preguntado si votaba a Zapatero o a Felipe. Y en la Cope tampoco me han preguntado a quién voto. Yo llevo viviendo con una mujer 35 años y no estoy casado con ella, y un hijo mio no está bautizado: nadie me ha preguntado cómo es mi vida. Yo vengo a la Cope a hacer deporte y a hacer felices a los demás. La gente lo ha entendido y se va incorporando. Yo noto en la calle un runrún que si el 9 de diciembre, cuando sale el EGM, no lo refleja... dejaría de creer en el EGM.
–Morirá con las botas puestas...
–No me queda más remedio, no me dejan.

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–Los discos de oro los olvidó ya...
–Lo olvidamos. Tuve uno, lo más bonito de mi carrera. Por vender dos millones de discos. Y en México, un país que adoro... De vez en cuando voy y me recuerdan. Ahora prefiero cantar goles. El gol es la salsa del fútbol: no puede haber guión, no sabes quién va a marcar, a quién van a echar. Eso es lo maravilloso.
–¿Echará de menos a Raúl?
–Nunca he pensado que fuera un superclase, sí un gran jugador. Lo era Butragueño y Juanito. Tenían un arte que no tiene nadie. Raúl aprovechó muy bien sus oportunidades, pero no fue como Amancio. Y no me gustó cómo se ha ido... pero allá cada cual.
–¿Se puede enamorar a una mujer cantando un gol?
–Hay muchas maneras, pero claro que se puede. Le cantas un gol al oído y la enamoras para siempre.
–En el fútbol sobra dinero. ¿Qué es lo que falta?
–Falta personalidad. Alguien dijo en la entrega de premios que antes cuando ibas a una presentación de plantilla te daban una lista con los teléfonos de sus casas. Eso era personalidad. Ahora parecen todos estrellitas que no se pueden tocar. Deberían aprender del baloncesto, del tenis, del ciclismo para aprender a ser más humanos y acercarse más a la gente.

Señoras que...

Menos mal que nos quedan las señoras, los jubilados, los mirones. Custodian los pocos tramos permeables de la realeza, el Gobierno y las elites. La imagen de como somos aquí abajo se la forman ahí arriba con caros oráculos demoscópicos por un lado y un poco de calle por el otro. Y en ese poco de calle están las señoras, los señores: nuestros portavoces en las alturas.
Una de ellas aplaudía ayer a la ministra Sinde mientras murmuraba: "no la trago". Esa diplomacia del pueblo tiene sus ceremonias. Nosotros no las entendemos pero ellas certifican flacuras, narices, encantos y lejanías de los más altos ante el pueblo soberano. Aunque sea por delegación de los que a esa hora están trabajando.