viernes, 25 de marzo de 2011

Vade (muy) retro

Me desperté en mi cama pensando si era realidad o ficción que unas muchachas en flor habían irrumpido enseñando su lozanía pectoral en una capilla universitaria aprovechando que el cura, que está en flor toda su vida, se encontraba ausente en ese momento. La verdad es que no estaba el cura, no estaban los fieles y no sabemos si estaba Dios, porque el sitio se encontraba vacío de seres contingentes y el necesario, qué putada, no sabemos si existe. La escena de las mozas profanadoras parece sacada de un sueño de ateo salido, con lo cual mi primera reacción fue sentirme fatal. Entro en una edad en la que ya uno no apunta maneras, sino síntomas.

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