lunes, 21 de noviembre de 2011

Piedra, papel o Rajoy

Los comicios de ayer aportan algunas lecciones: 1. Resulta más fácil
entrar con un nuevo partido en el Congreso que regenerar a los grandes
desde dentro. Rajoy se escondió en los cuartos de baño del Titanic en
2008 y ahora le vemos llegando a Ítaca escupiendo los peces de colores
engullidos durante ocho años de ostracismo institucional. Rubalcaba y
sus élites parecen querer repetir jugada y esperar en el fondo del
mar. 2. Los recortes no desgastan, desgasta el ser poco creíble. Los
feudos de Aguirre y Cospedal resisten pese a la tortura china
infligida a los interinos y a los farmacéuticos. El electorado no
tiene la lógica clientelista de compromisarios políticos. 3. Los
pequeños están para quedarse: si saben abstraerse del bagaje de sus
fundadores se convertirán en bisagras. Si no, morirán cuando renazca
el PSOE. 3. IU revive, pero ya no tiene el monopolio del voto crítico
ni es el telonero del ecologismo. Si sigue sin más contenido que el
PCE, volverá a caer. 4. España no se ha hecho del PP, que le saca sólo
un punto al PSOE de 2008. Su exigencia de consenso sigue vigente
aunque gobiernen ya todas las teles.

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