miércoles, 14 de septiembre de 2011

No ganen menos, sean más valiosos

Se acabó la fiesta. Los ayuntamientos nos han pagado lo suyo y lo de otros porque iban a  la casa de empeño del suelo urbanizable. Ese negocio quebró y ahora sólo les quedan plantillas mastodónticas, servicios caros que no se pueden escamotear como el de la limpieza y un margen demasiado modesto que ni se atreven a tocar: el de la recaudación. La quiebra –mal que les pese a los que creen en los derechos fundamentales– está servida. 
Queda entrener al pueblo con una subasta de rebajas de suelddo. La abrió el alcalde y sigue UPyD, para gran nerviosismo general. Pero más nos cundirá el ahorro si se ponen de acuerdo en tres cosas. 1. Que sus partidos conviertan en objetivo prioritario durante la siguiente legislatura que el Congreso refrende un modelo de financiación para las ciudades que sea, si no realista, al menos asumible. 2. Reformar la manera irresponsable que tiene cualquier municipio de gestionar a su propio personal, cuyos resultados no valen ni la mitad de lo que cuestan. 3. Definir cuál debe ser el sueldo de alcaldes y ediles según el tamaño/renta de sus ciudades, para no dejarlo al libre albedrío ni en tiempos de bonanza.
No hace falta que los políticos cobren poco. Basta con que se comporten a la altura de su sueldo. Es lo que hace falta ahora.