jueves, 16 de febrero de 2012

Nacidos para durar

Creo que ayer fue un día especial para Miguel Montes Neiro, que volvió a casa tras casi 36 años entre rejas. En España le hemos dado el título de preso común más antiguo de España, una permanencia en el cargo que no sorprendería si se tratase de un jefe de la cosa española de fútbol, el líder de una central sindical o un rector. La gente se apoltrona en los cargos, lo decimos una y otra vez los periodistas, que también vivimos de ese cuento. Hay que hablar del tiempo que lleva la peña y hacerle una leyenda, que es la ropa de invierno del ataúd. Es el hombre de la semana, porque ha durado y, como decía Cela, el que resiste gana. Ahí tienen a Zubizarreta, a Felipe. Su gloria ha sido durar, hace falta ser Kennedy para dejar huella con una existencia fugaz, aunque luego la gente confunde la crisis de los misiles con Bahía de Cochinos. 
En Alcalá Bartolo lleva ni se sabe. Creo que vivía con sus padres cuando empezó a mandar como alcalde, allá en 1995. Un chavalito, vamos. "¡Recoge tu cuarto y vete al Pleno ya!", le diría su madre. 
Hay que cansar un poco al personal, porque normalmente se lo merece. Y volver a la cama con la impresión de ser un plato de acelgas, aquel que nuestra madre guardaba para la cena en el frigo si no te las zampabas a la hora de comer. Las acelgas ganaban batallas después de desterradas de la mesa, amenazaban con sobrevivirnos. Hay que poder siempre más que algo y durar más que alguien. Para eso estamos vivos. 

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